TRIGÉSIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES

“TENGO QUE SEGUIR MI CAMINO”

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tener un ideal, una meta,
un destino claro a dónde ir,
aun a costa de sacrificio y de dolor,
es muy tranquilizador
incluso en medio de la incertidumbre.
Guárdanos siempre en actitud de marcha,
caminando con fe y confianza,
sin miedo ni vacilación,
porque estamos seguros
de que nada nos puede dañar
y ninguna prisión hecha por manos o mentes humanas
puede arrebatarnos la libertad interior
que tú nos has dado,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Efesios 6, 10-20

La Carta de los Efesios nos relata, en palabras de Pablo, cómo enfrentaba él a los poderes del mal con confianza y valentía. Pablo está preso por el Evangelio. Pide a sus cristianos que rueguen por él para que tenga valor y fuerza para proclamarlo y él mismo incita a los fieles a resistir con entereza al mal.

10

Lucha contra el mal

Por lo demás, fortalézcanse con el Señor y con su fuerza poderosa.

11

Vístanse la armadura de Dios para poder resistir los engaños del Diablo.

12

Porque no estamos luchando contra seres de carne y hueso, sino contra las autoridades, contra las potestades, contra los soberanos de estas tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal.

13

Por tanto, tomen las armas de Dios para poder resistir el día funesto y permanecer firmes a pesar de todo.

14

Cíñanse con el cinturón de la verdad, vistan la coraza de la justicia,

15

calcen las sandalias del celo para propagar la Buena Noticia de la paz.

16

Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, en el que se apagarán los dardos incendiarios del maligno.

17

Pónganse el casco de la salvación, y empuñen la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

18

Vivan orando y suplicando, oren en toda ocasión animados por el Espíritu; permanezcan despiertos y oren con perseverancia por todos los consagrados;

19

también por mí, para que cuando yo abra la boca, se me conceda el don de la palabra y pueda exponer libremente el misterio de la Buena Noticia,

20

del cual soy mensajero en prisión: que pueda anunciarlo libremente, como es debido.

Salmo Responsorial

Salmo 143, 1. 2. 9-10

R. (1a) Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Bendito sea el Señor,
mi roca firme;
él adiestró mis manos y mis dedos
para luchar en lides. R.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
El es mi amigo fiel, mi fortaleza,
mi seguro escondite,
escudo en que me amparo,
el que los pueblos a mis plantas rinde. R.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Al compás de mi cítara,
nuevos cantos, Señor, he de decirte,
pues tú das a los reyes la victoria
y salvas a David, tu siervo humilde. R.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.

Aclamación antes del Evangelio

Lucas 19, 38; 2, 14

R. Aleluya, aleluya.
¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor!
¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 13, 31-35

     Algunos fariseos le advierten a Jesús que Herodes lo va a matar. Jesús replica diciendo que conoce el verdadero peligro, pero tiene una obra que cumplir. ¿Tenemos nosotros conciencia plena de la tarea que nos toca? ¿Nos entregamos a ella sin vacilar sabiendo que Dios está con nosotros y que, en su providencia, tiene contados hasta el último de nuestros cabellos y nada escapa de su Amor?

31

Lamentación por Jerusalén 

En aquel momento se acercaron unos fariseos a decirle:

—Sal y retírate de aquí, porque Herodes intenta matarte.

32

Jesús les contestó:

—Vayan a decir a ese zorro: mira, hoy y mañana expulso demonios y realizo sanaciones; pasado mañana terminaré.

33

Con todo, hoy y mañana y pasado tengo que seguir mi viaje, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.

34

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los enviados, cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a los pollitos bajo sus alas; y tú no quisiste!

35

Por eso, la casa de ustedes quedará desierta. Les digo que no me verán hasta [el momento] en que digan:

Bendito el que viene

en nombre del Señor.

Oración de los Fieles

– Por todos los perseguidos a causa de su fe. Para que Jesús, el Señor, les dé fortaleza y permanezcan siempre fieles sin desfallecer, roguemos al Señor.
– Por los esposos cuyo caminar en el matrimonio pasa por momentos difíciles. Para que su amor no se frustre, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros. Para que, a través de problemas, dudas y dificultades, Dios nos ayude a crecer en la fe, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús aceptó caminar hasta el final hacia su meta,
un destino de sufrimiento y de muerte,
porque creía en tu Amor.
Por este pan y este vino,
guárdanos siempre.
Que tu victoria sobre el mal y la muerte
Llegue a ser para nosotros
fuente de fuerza y de valor
en nuestra lucha de cada día.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Vencemos al mal con tu Hijo Jesús
cuando optamos por la integridad y la verdad,
por la paciencia y el perdón.
Guárdanos en nuestro caminar
y fortalece en nosotros la convicción
de que la realidad del mal y del pecado
dentro de nosotros y en el mundo
no pueden nunca ser vencedores,
ya que todo lo bueno no puede morir
desde que tu Hijo resucitó de entre los muertos.
Y porque Jesús es nuestro Señor por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Tenemos que andar nuestro camino con el Señor de manera consistente, aun en las dificultades de la vida. Conocemos claramente nuestra meta –amar a Dios y a los hermanos– y nada nos debe disuadir de amar. Sabemos que estamos en las manos de Dios. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

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