VIGESIMOQUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

LA NUEVA FAMILIA DE JESÚS

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tú has llamado a todos los que escuchan la Palabra de tu Hijo
y la ponen en práctica
a formar la nueva familia que tú amas.
Dirígete personalmente a cada uno de nosotros,
para que entendamos tu Palabra,
la recibamos con corazón disponible, como María,
y ella llegue a tomar cuerpo visible
en todas nuestras acciones.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Proverbios 21, 1-6. 10-13

¿Cómo tratamos a nuestro prójimo? La justicia es más importante que el culto y el sacrificio, y nosotros deberíamos oír los gritos y el clamor de los pobres.

1

El corazón del rey es una corriente de agua en manos de Dios: la dirige a donde quiere.

2

Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones.

3

Practicar el derecho y la justicia agrada a Dios más que los sacrificios.

4

Ojos altaneros, mente ambiciosa; la luz de los malvados, todo es pecado.

5

Los planes del hombre cuidadoso traen ganancia, los del precipitado traen pobreza.

6

Acumular tesoros con la mentira es soplo que se esfuma, trampa mortal.

10

Afán del malvado es desear el mal, mira sin piedad a su prójimo.

11

Cuando el insolente la paga, aprende el imprudente; pero el sabio aprende con la experiencia.

12

El justo observa la casa del malvado: y precipita al malvado en la ruina.

13

Quien cierra los oídos al clamor del necesitado no será escuchado cuando grite.

Salmo Responsorial

Salmo 118, 1. 27. 30. 34-35. 44

R. (35a) Enseñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dame nueva luz para conocer tu ley
y para meditar las maravillas de tu amor. R.
R. Enseñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
He escogido el camino de la lealtad
a tu voluntad y a tus mandamientos.
Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón. R.
R. Enseñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Guíame por la senda de tu ley,
que es lo que quiero.
Cumplir tu voluntad
sin cesar y para siempre. R.
R. Enseñame, Señor, a cumplir tu voluntad.

Aclamación antes del Evangelio

Lucas 11, 28

R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 8, 19-21

La nueva familia de Jesús va más allá de los lazos de sangre: es la que escucha y vive su Palabra. Aun cuando, en este evangelio, no se trate de que el Señor reproche a María –porque ella es la primera que acogió e hizo fecunda la Buena Noticia–, el escenario sirve al Maestro para exponer una verdad contundente. ¿Podemos hoy, nosotros, sentirnos familia suya? Como María, ¿ponemos la palabra de Dios en práctica?

19

La madre y los hermanos de Jesús

Se le presentaron su madre y sus hermanos, pero no lograban acercarse por el gentío.

20

Le avisaron:

—Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.

21

Él les replicó:

—Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen.

Oración de los Fieles

– Para que vivamos cercanos e íntimos de Jesús, buscando siempre y en todo, con él y con su Madre, la voluntad del Padre, roguemos al Señor.
– Para que los sacerdotes y religiosos continúen confiando en el Señor que los ha llamado, a pesar de su debilidad humana, y para que con Cristo se preocupen con corazón compasivo por los hermanos extraviados para llevarlos cerca de Dios, roguemos al Señor.
– Para que nosotros, cumpliendo fielmente las promesas bautismales, seamos fieles a Dios, que permanece siempre fiel a nosotros, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Hemos oído tu Palabra
y ahora traemos ante ti este pan y este vino.
Que sean el alimento y la bebida que nos den fuerza
para actuar según tu Palabra,
Jesucristo nuestro Señor,
que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro:
Tu Palabra se hizo carne para nosotros
en esta celebración.
Que esta comunión eucarística nos una
para formar plenamente la nueva familia de tu Iglesia.
Que el Espíritu de tu Hijo nos colme
de verdad, integridad y amor
para que nos iluminemos unos otros.
Y que nuestras vidas sean para el mundo
eco de tu Palabra:
Jesucristo mismo, nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Los seguidores de Jesús deberíamos ser hombres y mujeres de la Palabra: gente que pertenece gozosamente a Cristo, Palabra viviente de Dios; gente que, como María, esté completamente abierta a la Palabra de Dios; gente que, después de escuchar la Palabra, la guarda fielmente en su corazón; gente que vive conforme a la Palabra en la que cree. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

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