Perasim y el valle de Gabaón son lugares donde Dios dio a Israel la victoria sobre los filisteos y los cananeos, respectivamente (cfr. 2 Sam 5,17-21; Jos 10,6-11). Ante la burla de los gobernantes de Jerusalén, Dios amenaza con destruir Jerusalén en lugar de sus enemigos (cfr. Sal 2).
