Cuatro cuernos embisten a toda la tierra. El cuerno aquí es símbolo de fuerza y de poder; el número cuatro podría referirse a los imperios poderosos que han azotado a los pequeños pueblos del Cercano Oriente, pero también podría simbolizar la «universalidad» del mal que se propaga por los cuatro puntos cardinales de la tierra. Esta última posibilidad encuadra mejor con la segunda imagen: los cuatro herreros que espantan a los cuernos. Es como una decisión de Dios de poner fin al mal que cunde sobre toda la tierra (3).
