MIÉRCOLES después de EPIFANÍA o 9 de enero

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo Litúrgico: A,B,C

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios, Padre amoroso:
El miedo corre por nuestras venas.
Con frecuencia tenemos miedo de afrontar el futuro, 
de comprometernos a hacer el bien a los otros, 
e incluso de tener confianza en nosotros mismos, 
en nuestras emociones 
y en nuestras fuerzas positivas, adormiladas en nosotros.
Convéncenos de que no hay nada que temer 
y de que tú nos amas tal como somos, 
porque tú eres nuestro Padre 
y nos has dado a tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 71, 2. 10-11. 12-13

(cf 11) Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes,
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Los reyes de occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante él se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.

Aclamación antes del Evangelio

1 Timoteo 3, 16

Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Señor Jesús, que venciste no solo al mal y a la muerte sino también todos nuestros miedos y temores, te pedimos: R/Aumenta nuestra fe.

–      Por la Iglesia de Jesucristo, para que su fe y su amor no tambalee en las dificultades y tormentas de nuestro tiempo, roguemos al Señor.

–      Por los que tienen dudas de fe y por los que tienen miedo de afrontar el futuro, para que Dios les dé valor, y para que nosotros refresquemos su esperanza, roguemos al Señor.

–      Por nuestras comunidades cristianas, para que todos crezcamos juntos en una fe confiada en Jesús nuestro Señor, y que su amor nos mueva a vivir y a desvivirnos los unos por los otros, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre amoroso:
En este pan y en este vino 
ponemos toda nuestra esperanza en ti.
Danos a tu Hijo para que aguante con nosotros 
el oleaje y las tormentas de la vida.
Estamos seguros de que con él 
seremos capaces de llevar a cabo
más de lo que osamos imaginar o esperar.
Ayúdanos a crecer día a día en una fe confiada en ti
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios, Padre amoroso:
Tú nos has mostrado tu poder y amor
en Jesucristo, Hijo tuyo e hijo de María;
uno de nosotros.
En él tú nos has dado una muestra 
de lo que el mundo podría llegar a ser 
si nos arriesgáramos a entregarnos a él 
y a vivir como él vivió.
Oh Dios, que tu Hijo permanezca con nosotros,
para que nosotros lleguemos a ser como él,
y para que ningún miedo eche a perder 
nuestra confianza y amor,
pues sabemos que nos amas
en Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: “Ánimo, soy yo; no tengan miedo”. Esto es lo que Jesús nos dice a cada uno de nosotros cuando afrontamos dificultades. Él está con nosotros. Que Dios nos dé fuerza y confianza y nos bendiga. Y así, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, desciendas sobre nosotros y nos acompañe siempre.

 

Scroll to Top