ENERO 7
UNA FIESTA DE MATRIMONIO
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo Litúrgico: A,B,C
Introducción
Oración Colecta
Dios fiel y amoroso, tu Hijo, Jesús,
compartió con la gente común
la alegría de su fiesta de bodas.
Tiende para nosotros la mesa
y derrama el delicioso vino de tu alianza.
Acércanos a ti y a los demás,
y calienta nuestros corazones
con tu propio amor.
Haz que nuestras vidas se conviertan
en una fiesta, en un canto interminable
de alegría y alabanza a ti,
nuestro Dios vivo,
por Jesucristo, nuestro Señor.
Primera Lectura
La Palabra que vamos a escuchar nos trasmite un mensaje hermoso, lleno de consuelo y de confianza: El Señor siempre escucha lo que le pedimos y siempre está dispuesto a entregarnos su vida.
Error: Libro o formato no reconocido: 1 Jn 5,14-21
Evangelio
El relato de las bodas de Caná nos confirma que Dios siempre está atento a nuestras necesidades. La intercesión de María, Madre de Jesús y Madre nuestra, no es un detalle menor. Dios se ha comprometido con su pueblo en una alianza de amor tan duradera y profunda como el matrimonio y sigue ahí para transformar el agua de nuestras limitaciones, desencuentros y desesperanzas en vino de eternidad y de fiesta.
La boda de Caná
Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea; allí estaba la madre de Jesús.
También Jesús y sus discípulos estaban invitados a la boda.
Se acabó el vino, y la madre de Jesús le dice:
—No tienen vino.
Jesús le responde:
—¿Qué quieres de mí, mujer? Aún no ha llegado mi hora.
La madre dice a los que servían:
—Hagan lo que él les diga.
Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, con una capacidad de setenta a cien litros cada una.
Jesús les dice:
—Llenen de agua las tinajas.Las llenaron hasta el borde.
Les dice:
—Ahora saquen un poco y llévenle al encargado del banquete para que lo pruebe. Se lo llevaron.
Cuando el encargado del banquete probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde procedía, aunque los servidores que habían sacado el agua lo sabían, se dirige al novio
y le dice:—Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los convidados están algo bebidos, saca el peor. Tú, en cambio has guardado hasta ahora el vino mejor.
En Caná de Galilea hizo Jesús esta primera señal, manifestó su gloria y creyeron en él los discípulos.
Después, bajó a Cafarnaún con su madre, sus hermanos y discípulos, y se detuvo allí varios días.
Oración de los Fieles
Señor Dios, que te compadeces de los que sufren toda clase de necesidades y padecimientos. A ti te pedimos: R/Danos el vino de tu presencia.
– Señor, danos más compasión para ayudar a nuestros hermanos a transformar el agua de su amargura en vino de tu alegría. Por eso te pedimos.
– Señor, derrama sobre tu Iglesia el vino bueno de tu perdón, porque nuestro amor sigue siendo tibio y no tenemos suficiente fe en ti ni confianza en los demás. Por eso te pedimos.
– Señor, derrama sobre nuestras familias el vino del amor, para que sean fieles y se comprometan entre sí y para que los hijos aprendan de sus padres a cuidar de las personas y a servirte. Por eso te pedimos.
– Señor, derrama sobre nuestras comunidades cristianas el vino de la unidad y la amistad, para que seamos uno en ti, para que compartamos y nos cuidemos mutuamente. Por eso te pedimos.
Oración sobre las Ofrendas
Dios fiel, nos haces experimentar tu amor
en esta comida de gracia y amistad
en la mesa de tu Hijo, Jesucristo.
Haz que parta para nosotros
el Pan de la vida y derrame para nosotros
su vino de la alegría,
para que te seamos fieles
y seamos hermanos
los unos de los otros,
a causa de aquel
que derramó por nosotros
el vino precioso de su sangre,
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Te damos gracias, Dios fiel,
por permitir que Jesús
nos diga en esta Eucaristía
sus palabras de aliento y alegría
y por derramar en nuestro favor
el vino de su alianza nueva y eterna.
Que nuestra vida se convierta
en una fiesta de perdón
y servicio mutuo y de entrega a ti,
nuestro Dios vivo.
Que esta celebración sea un anticipo
de la felicidad que nos preparas en tu casa.
Concédelo por Cristo, nuestro Señor.
Bendición
Hoy hemos celebrado en esta eucaristía el amor de Dios por su pueblo. Dios está casado con nosotros en una unión de amor que nunca romperá. Jesús está casado con su Iglesia. El amor de Dios es fiel. Que respondamos siempre a su amor, con la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
