VIGESIMOSÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES

JESÚS, MÁS FUERTE QUE EL MAL

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Oh Dios, Padre de todos:
¿Somos tus hijos o no?
Oh Dios, danos tu Amor y tu paz,
para que tu juicio no nos condene,
y que no vengas a nuestro encuentro
cuando no estemos preparados.
Oh Dios, aun cuando hayamos desordenado todas las cosas,
sigue enviándonos a tu Hijo repetidamente
para que ponga todo en orden,
ya que no podemos prescindir de él,
porque él es el Señor y Salvador de este mundo
ahora y por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Jl 1, 13-15; 2,1-2

La hambruna devasta el Reino de Judá y el profeta Joel llama al Pueblo al arrepentimiento y a la penitencia. La plaga que arrecia sobre el Reino anticipa el Día del Juicio para los que desoyeron los mandatos de Dios.

13

Duelo y súplica  

Vístanse de luto, sacerdotes;

laméntense, ministros del altar;

vengan a dormir en esteras,

ministros de mi Dios,

porque faltan en el templo

de su Dios ofrenda y libación.

14

 Proclamen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan a los jefes y a todos los campesinos en el templo del Señor, su Dios, e invoquen al Señor:

15

 ¡Ay, qué día!, porque está cerca el día del Señor, llegará como azote del Todopoderoso.

1

La invasión de la langosta  

Toquen la trompeta en Sión,

resuene el grito en mi monte santo;

tiemblen los campesinos, porque llega,

ya está cerca el día del Señor;

2

 día de oscuridad y tinieblas, día de nubes y nubarrones; como crepúsculo que se extiende sobre los montes es el ejército denso y numeroso; no hubo semejante ni se volverá a repetir por muchas generaciones.

Aclamación antes del Evangelio

Juan 12, 31-32

R. Aleluya, aleluya.
Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo.
Cuando yo sea levantado de la tierra,
atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 11, 15-26

El misterio del mal aparece también en el Evangelio. Hay gente, incluso gente religiosa, que ve las buenas obras que Jesús hace, los signos que muestran que el Reino de Dios está viniendo, y sin embargo no lo aceptan, lo rechazan o permanecen neutrales ante él. ¿Quién es este hombre? ¿Lo aceptamos como nuestro Salvador? Cuanto más compartimos su vida y llegamos a familiarizarnos con él, más reconoceremos que es el Hijo de Dios, nuestro amigo, nuestro Salvador. Felices los ojos que lo ven. Él vence al mal, también en nosotros.

15

Pero algunos dijeron:

—Expulsa los demonios con el poder de Belcebú, jefe de los demonios.

16

Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo.

17

Él, leyendo sus pensamientos, les dijo:

—Un reino dividido internamente va a la ruina y se derrumba casa tras casa.

18

Si Satanás está dividido internamente, ¿cómo se mantendrá su reino? Porque ustedes dicen que yo expulso los demonios con el poder de Belcebú.

19

Si yo expulso los demonios con el poder de Belcebú, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso ellos los juzgarán.

20

Pero si [yo] expulso los demonios con el dedo de Dios, es que ha llegado a ustedes el reino de Dios.

21

Mientras un hombre fuerte y armado guarda su casa, todo lo que posee está seguro.

22

Pero si llega uno más fuerte y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte sus bienes.

23

El que no está conmigo está contra mí. El que no recoge conmigo desparrama.

24

Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, recorre lugares áridos buscando descanso, y no lo encuentra. [Entonces] dice: Volveré a mi casa, de donde salí.

25

Al volver, la encuentra barrida y arreglada.

26

Entonces va, toma consigo otros siete espíritus peores que él, y se meten a habitar allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el comienzo.

Oración de los Fieles

– Para que estemos convencidos de que nuestra fe en Cristo puede ayudarnos a vencer el mal que anida en nosotros y en a nuestro alrededor, roguemos al Señor.
– Para que sepamos reconocer y apreciar el bien que otros hacen, roguemos al Señor.
– Para que, por la fuerza de Cristo, no le demos oportunidad al mal y al maligno para arruinar nuestras vidas, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor, Dios y Padre nuestro:
No construimos el mejor de los mundos.
Tu pueblo pasa hambre y está oprimido
porque no somos fieles a tu Palabra.
Danos valor, Señor,
para hablar claro y para alzarnos
en favor de los derechos de nuestros hermanos,
de la dignidad de los más pequeños de todos,
de la libertad y la vida que tú nos has prometido
en Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Hemos escuchado la Palabra de Jesús
y hemos participado de su mesa.
Él se hizo cercano a nosotros
y nosotros creemos en él
como nuestro Señor y Salvador.
Que él despierte también nuestra conciencia
de que, con él, podemos luchar contra el mal
para que crezca en nosotros.
Queremos rogar también
para que la bondad triunfe en este nuestro mundo
y para que tu Reino de justicia y paz
amanezca en toda la humanidad.
Te lo pedimos por el mismo Cristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Hace pocos días oímos a Jesús decir: “Benditos los ojos que ven lo que ustedes ven.” Sí, bienaventurados nosotros porque Jesús nos ha dado la gracia de nuestra fe para que creamos en Jesús, para que veamos también en todos las buenas cosas que suceden en nuestro mundo, por medio de la gente que cree en él. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

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