VIGESIMOQUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
HAY UN TIEMPO PARA TODO
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios:
En tu sabiduría infinita
tú ordenas el curso del tiempo
y diriges al mundo y al pueblo
a su destino que acaba en ti.
Tú todo lo haces bien.
Haznos ver con los ojos de la fe
las oportunidades que tú nos das en cada momento.
Ayúdanos a usar nuestro tiempo y nuestra vida
y todos tus buenos dones
para, piedra a piedra, construir tu Reino,
hasta que tú lo completes en tu buena Hora,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
Dios hace todo a su debido tiempo. Sin embargo, el ciclo sin fin de muerte y renacimiento nos desconcierta porque no logramos captar que Dios ha puesto la eternidad en nuestro corazón. Que nuestro presente es Dios y nuestro futuro es Dios. Y que, cada día, él nos ofrece el tiempo oportuno para amar y para sembrar las semillas de su Reino.
Error: Libro o formato no reconocido: Eclesiastés 3, 1-11
Salmo Responsorial
R. (1a) Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Bendito sea el Señor,
mi roca firme;
él adiestró mis manos y mis dedos
para luchar en lides.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
El es mi amigo fiel, mi fortaleza,
mi seguro escondite,
escudo en que me amparo,
el que los pueblos a mis plantas rinde.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Señor, ¿Qué tiene el hombre
para que en él te fijes?
¿Qué hay en él de valor,
para que así lo estimes?
El hombre es como un soplo;
sus días, como sombra que se extingue.
R. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir
y a dar su vida por la salvación de todos.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús nos pregunta a cada uno de nosotros hoy no lo que otros dicen sobre él, sino quién es él y qué significa él para nosotros. Y no espera de nosotros largas declaraciones sino la respuesta contundente de nuestras vidas.
Confesión de Pedro
Estando él una vez orando a so–las, se le acercaron los discípulos y él los interrogó:
—¿Quién dice la multitud que soy yo?
Contestaron:
—Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha surgido un profeta de los antiguos.
Les preguntó:
—Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?
espondió Pedro:
—Tú eres el Mesías de Dios.
Él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
Primer anuncio
de la pasión y resurrección
Y añadió:
—El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser rechazado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, tiene que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Oración de los Fieles
– Señor, hay un tiempo para orar y un tiempo para actuar. Danos la gracia de reconocerlos y plenificarlos, te rogamos.
– Señor, hay un tiempo para pensar en nuestro prójimo. Danos la gracia de poder servir humilde y generosamente a nuestros hermanos, te rogamos.
– Señor, hay un tiempo para trabajar por tu Reino. Danos la gracia de que, todo lo que hagamos, sirva a su crecimiento, te rogamos.
Oración sobre las Ofrendas
Éste es el tiempo, Señor Dios nuestro,
de darte gracias y alabanza
por tus dones de Vida y Amor
por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
Con este pan y este vino
te ofrecemos el día de hoy,
las alegrías y los fallos del pasado
y las visiones y sueños de esperanza del futuro.
Estamos seguros de ti y confiamos en ti,
a causa de Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Dios nuestro,
nacimiento y muerte,
risas y lágrimas,
enfermedad y curación...
son todas oportunidades para reconocerte
y fundirnos en tu Presencia de Amor.
Que la eterna presencia
de Aquel que es nuestro Pan de Vida,
nos enseñe a hacer de cada día
el “Día del Señor.”
Te lo pedimos en el nombre de Jesús,
nuestro Salvador.
Bendición
Hermanos: Hay un tiempo para cada cosa. Hay un tiempo para nuestro trabajo y para nuestra familia, para encontrarnos con amigos, para descanso y para recreación. Y sin embargo, cualquier cosa que hagamos la haremos en el nombre del Señor. Y que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo los bendiga siempre.
