VIGESIMOCUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES
SACERDOTES y MINISTROS
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
La palabra de tu Hijo era poderosa
porque él vivía lo que predicaba
y porque era una persona realmente libre.
Podía sanar a los enfermos y resucitar a los muertos.
Señor, da a tu Iglesia líderes creíbles
que la dirijan sobre todo viviendo la misma vida de tu Hijo.
Que sus palabras y acciones sacudan nuestros corazones
y nos traigan la nueva vida
de Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
San Pablo escribe a Timoteo sobre los miembros de la comunidad aptos para ser líderes ministeriales en la Iglesia: obispos, sacerdotes y diáconos. Presupone que proceden del pueblo y que son cercanos a la gente, como lo eran todavía en aquellos tiempos. Entonces, además de tener algunas cualidades de liderazgo, deben ser ante todo buenos cristianos, que sean creíbles porque viven tal como enseñan. Así su palabra será tan poderosa como la de Cristo, que podía resucitar a los muertos.
Error: Libro o formato no reconocido: 1 Tim 3,1-13
Evangelio
En el evangelio de hoy, Lucas intenta decirnos que ha llegado ya el tiempo de la Salvación, porque, con Jesús, los ciegos comienzan a ver, los mudos oyen, los cojos caminan, y sí, hasta los muertos resucitan. Con él, una nueva era ha comenzado: la era de Dios. Es la era en la que ahora vivimos. ¿La hacemos nosotros una era de resurrección y de vida, en la que nuestras manos tendidas hacia nuestros prójimos los alza por encima de sus miserias? ¿La hacemos una era en la que reavivamos nuestro amor y lo restauramos de nuevo a la vida, en Cristo Jesús?
Resucita al hijo de una viuda
A continuación se dirigió a una ciudad llamada Naín, acompañado de los discípulos y de un gran gentío.
Justo cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a un muerto, hijo único de una viuda; la acompañaba un grupo considerable de vecinos.
Al verla, el Señor sintió compasión y le dijo:
—No llores.
Se acercó, tocó el féretro, y los portadores se detuvieron. Entonces dijo:
—Muchacho, yo te lo ordeno, levántate.
El muerto se incorporó y empezó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.
Todos quedaron sobrecogidos y daban gloria a Dios diciendo:
—Un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios se ha ocupado de su pueblo.
La noticia de lo que había hecho se divulgó por toda la región y por Judea.
Oración de los Fieles
– Para que el Señor dé a nuestros líderes, tanto en la Iglesia como en el Estado, las cualidades necesarias para administrar bien y portar con honra la autoridad temporal que les ha sido concedida, roguemos al Señor.
– Por nuestros pastores. Para que estén siempre cercanos a sus hermanos cristianos y les hablen en un lenguaje que puedan entender, que les haga asequible y familiar el Evangelio, roguemos al Señor.
– Para que el Papa, los obispos, los sacerdotes y las personas consagradas hagan creíble el Evangelio viviendo sincera y generosamente lo que enseñan y predican, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
La gente se confiaba a Jesús, tu Hijo,
porque él era y se hacía todo para todos.
Él ahora se entrega de nuevo a sí mismo a nosotros
en estos signos de pan y vino.
Haz que los ministros de tu Palabra y de tus sacramentos
sean cercanos y disponibles para su gente.
Que aprendan de tu Hijo Jesús a darse sin reservas
como un trozo de pan que se parte para compartirlo
y como una copa de vino generoso
que se pasa de mano en mano.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús nos ha dicho su Palabra en esta eucaristía
y ha partido para nosotros el Pan de sí mismo.
Suscita entre nosotros líderes según tu corazón
que sigan recordándonos constantemente
las palabras de esperanza y vida de Jesús
y sus obras de amor salvador.
Que ellos sepan aunarnos a todos juntos en tu Amor
como una comunidad de entrega y de servicio generoso
en la que tu Hijo realmente viva,
él que es nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.
Bendición
Hermanos: Pablo espera mucho de los ministros de Cristo. Él ve claro que el mejor modo de dirigir y enseñar a la comunidad es por lo que son como personas, profundamente cristianas, y por la forma como viven. Que el Señor les dé siempre a ustedes buenos pastores y que él los bendiga abundantemente, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
