VIGESIMOCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

“¿QUÉ HAY DENTRO DE TI?”

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor, Dios nuestro:
Jesús tocó a los muertos y a los leprosos impuros
para resucitarlos y curarlos.
Te pedimos que nosotros no tengamos miedo
de ensuciarnos las manos por ayudar a la gente ,
sino de manchar nuestro corazón con el pecado,
de manchar nuestras lenguas con la mentira,
de difamar el buen nombre de nuestros hermanos,
de pelearnos con ellos, herirlos y ofenderlos..
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Gálatas 5, 1-6

Pablo insiste en que nuestra libertad procede de nuestra fe en Cristo y que nosotros nunca deberíamos traicionar esa libertad. Lo único que cuenta es la fe que obra por medio del amor.

1

Cristo nos ha liberado para ser libres: manténganse firmes y no se dejen atrapar de nuevo por el yugo de la esclavitud.

2

Libertad cristiana

Miren, yo mismo, Pablo, les digo que si ustedes se hacen circuncidar, Cristo les servirá de nada.

3

Les aseguro de nuevo que todo el que se circuncide está obligado a cumplir íntegramente la ley.

4

Los que buscan la justicia por la ley han roto con Cristo y han caído en desgracia.

5

En cuanto a nosotros, por el Espíritu y la fe esperamos la justicia anhelada.

6

Siendo de Cristo Jesús, no importa estar o no circuncidados; lo que cuenta es la fe que obra por medio del amor.

Salmo Responsorial

Salmo 118, 41. 43. 44. 45. 47. 48

R. (41a) Señor, ten misericordia de mí.
Señor, ten misericordia de mí
y sálvame según tu promesa.
No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos. R.
R. Señor, ten misericordia de mí.
Cumpliré tu voluntad
sin cesar y para siempre.
Caminaré por un camino ancho,
pues he seguido tus preceptos. R.
R. Señor, ten misericordia de mí.
Serán mi delicia tus mandatos,
que tanto amo.
Levantaré mis manos hacia ti
mientras recito tus mandamientos. R.
R. Señor, ten misericordia de mí.

Aclamación antes del Evangelio

Hebreos 4, 12

R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 11, 37-41

En el evangelio de hoy, Jesús reacciona contra los judíos piadosos que acentúan la observancia de lo externo (leyes, regulaciones, costumbres) sin inspiración e implicación desde el interior. Lo más probable es que muchos fariseos fueran sinceros al practicar esas regulaciones exteriores. Pero los que las practicaban creían que se salvaban gracias a ellas. De hecho, en nuestro mundo de hoy también lo externo cuenta fuertemente. La gente compra cosas para su propio envoltorio, para su disfraz. Las apariencias son frecuentemente lo que más cuenta. Pero no es la copa reluciente lo que importa, sino el contenido de la misma. Efectivamente, el contenido tiene que ser de primera clase, excelente.

37

Invectiva contra los fariseos y los doctores de la Ley 

Mientras hablaba, un fariseo lo invitó a comer en su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa.

38

El fariseo, que lo vio, se extrañó de que no se lavase antes de comer.

39

Pero el Señor le dijo:

—Ustedes los fariseos limpian por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de robos y malicia.

40

¡Insensatos! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?

41

Den, más bien, como limosna lo que tienen y todo será puro.

Oración de los Fieles

– Para que el Pueblo de Dios, tanto sus líderes como sus miembros, no impongan nunca arbitrariamente la ley sino que practiquen siempre el gran mandamiento de amar a Dios en los hermanos, roguemos al Señor.
– Para que los sacerdotes y personas consagradas hagan visible en sí mismos la pobreza y el Amor de Cristo, y así su enseñanza y predicación sean más creíbles, roguemos al Señor.Para que en nuestro mundo nuestras comunidades sean testigos fuertes y fieles de la verdad, la honestidad y la autenticidad, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tú miras dentro de nuestro corazón
y nos invitas ahora a sentarnos a la mesa de Jesús
y a adorarte juntamente con él en espíritu y en verdad.
No permitas que haya en nosotros presunción,
o pura exhibición externa,
o intento de impresionar a la gente
como para mostrarles qué buenos y religiosos somos.
Haznos honestos contigo y con nosotros mismos
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Esta eucaristía ha sido para nosotros
una ocasión de reflexión
sobre el modo cómo vivimos nuestra fe.
Que la Palabra de Jesús tenga eco en nosotros
ayudándonos a comprender
que no nos salvamos a nosotros mismos
por nuestras propias prácticas religiosas,
sino que todo es don tuyo y todo te lo debemos a ti.
Acepta nuestra acción de gracias y nuestro amor
ya que todo lo que somos y tenemos
lo hemos recibido de ti
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: ¿Qué hay dentro de nosotros? Dios lo sabe, y espero que cada uno de nosotros lo sepa también. Que ojalá el Señor aprecie y ame lo que ve en nosotros. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

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