VIGESIMASEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES

EL PECADO EN NOSOTROS

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Nos resulta fácil condenar guerras, conflictos civiles,
corrupción, explotación, esclavitud de cualquier tipo.
Pero te pedimos, Señor Dios, aunque con mucha timidez,
que abras nuestros ojos al mal que anida en nosotros.
Ayúdanos a ver que nosotros hacemos,
a menor escala, en nuestros pequeños mundos
el mal que recriminamos al gran mundo.
Haznos ver que nosotros también somos pecadores,
necesitados del gran perdón que benévolamente nos ofrece
Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.

Primera Lectura

Bar 1,15-22

Esta Lectura es como una celebración penitencial que deplora los pecados del Pueblo, causa de las calamidades que los afligen y a la opresión.

15

Liturgia penitencial

Primera parte  

Confesamos que el Señor, nuestro Dios, es justo; nosotros, en cambio, estamos hoy muy avergonzados junto a los judíos y vecinos de Jerusalén,

16

 a nuestros reyes y gobernantes, a nuestros sacerdotes y profetas y a nuestros padres;

17

 porque pecamos contra el Señor no haciéndole caso,

18

 desobedecimos al Señor, nuestro Dios, no siguiendo los mandatos que el Señor nos había dado.

19

 Desde el día en que el Señor sacó a nuestros padres de Egipto hasta hoy no hemos hecho caso al Señor, nuestro Dios, nos hemos negado a obedecerle.

20

 Por eso nos persiguen ahora las desgracias y la maldición con que el Señor amenazó a Moisés, su siervo, cuando sacó a nuestros padres de Egipto para darnos una tierra que mana leche y miel.

21

 No obedecimos al Señor, nuestro Dios, que nos hablaba por medio de sus enviados, los profetas;

22

 todos seguimos nuestros malos deseos sirviendo a dioses ajenos y haciendo lo que es malo a los ojos del Señor, nuestro Dios.

Evangelio

Lc 10,13-16

Corozaín, Betsaida, Cafarnaún aparecen en este evangelio como ciudades de pecado que rechazaron la voluntad de Dios. No muy distintas de las vastas ciudades de nuestro mundo y de su pecado global: más de la mitad de los habitantes de la Tierra pasa hambre y es explotada; muchos millones migran en busca de pan y de techo y muchos cientos perecen en el intento. En muchas regiones del mundo la violencia no cesa y aquí y allá hay tantos conatos de guerra como violaciones a los derechos humanos. La Tierra pierde su biodiversidad, el calentamiento global amenaza la subsistencia del planeta y…en nuestros pequeños universos personales habitan también el egoísmo, la soberbia, el fraude, la indiferencia.... ¿Seguiremos haciendo oídos sordos a los enviados de Dios, a sus profetas?

13

Recrimina a las ciudades de Galilea 

¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y Sidón, hace tiempo habrían hecho penitencia vistiéndose humildemente y sentándose sobre cenizas.

14

Y así, el juicio será más llevadero para Tiro y Sidón que para ustedes.

15

Y tú, Cafarnaún, ¿pretendes encumbrarte hasta el cielo? Pues caerás hasta el abismo.

16

Y dijo a sus discípulos:

—El que a ustedes escucha a mí me escucha; el que a ustedes desprecia a mí me desprecia; y quien a mí me desprecia, desprecia al que me envió.

Oración de los Fieles

– Para que no perdamos el sentido del pecado, que nos separa del Amor del Padre y lesiona nuestra condición de hijos de Dios –la nuestra y la de nuestros hermanos y hermanas, roguemos al Señor.
– Para que a todos los endurecidos por el pecado el Espíritu del Señor les toque el corazón y puedan arrepentirse y cambiar sus vidas, roguemos al Señor.
– Para que los muchos que llevan en su conciencia una pesada carga de pecado y de remordimiento, y todos los que sufren por los pecados de otros, sigan confiando en la bondad liberadora y reconciliadora de Dios, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro, Padre misericordioso:
En estos signos de pan y vino
tu Hijo viene a nosotros con su cruz
para acabar con toda soberbia de pecado
y para ser el principio de nuestra nueva existencia.
En él nos muestras el modelo de la nueva persona.
Danos su fuerza para arrepentirnos sinceramente,
para convertirnos,
para alzarnos por encima de nuestros mezquinos egoísmos
y, como Jesús, para amar y servir sin medir el costo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro, Padre misericordioso:
Tú respetas y educas nuestra libertad.
No nos das garantías contra el fracaso,
pero nos llamas para elegir y decidir por nuestra cuenta.
Oh Dios, perdónanos y ayúdanos
cuando, en nuestros torpes y difíciles esfuerzos
por ver cómo la libertad de tu Hijo
se convierte en viva y real,
nos arriesgamos y cometemos disparates.
Queremos permanecer fieles a ti
por medio y a ejemplo de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Lo lamentamos, y, en nuestros mejores momentos, realmente no lo queremos, pero el pecado siempre vuelve. Que Dios tenga misericordia de nosotros y nos otorgue su eficaz ayuda. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca siempre.

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