TRIGESIMOTERCER SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
LIMPIANDO EL TEMPLO
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Con frecuencia convertimos nuestros corazones
en casas de orgullo y avaricia
más que en hogares de amor y de bondad,
donde tú puedes sentirte a gusto, como en tu casa.
Destruye el templo del pecado en nosotros;
arroja toda clase de mal de nuestros corazones,
y haznos piedras vivas de una comunidad
en la que pueda vivir y reinar
tu Hijo Jesucristo, Señor nuestro
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Hoy el autor del Apocalipsis reflexiona sobre su rol como profeta. La palabra de Dios le sabe dulce, pero contiene un mensaje amargo de reprensión para el Pueblo, que él tiene que proclamar.
La voz celeste que había oído me dirigió de nuevo la palabra: Anda, toma el pequeño libro que tiene abierto en la mano el ángel plantado sobre el mar y la tierra firme.
Me dirigí al ángel y le pedí que me entregara el pequeño libro. Me dice: Toma y cómelo, que en la boca te sabrá dulce como miel y amargo en el estómago.
Tomé el pequeño libro de mano del ángel y lo comí: en la boca era dulce como miel; pero cuando lo tragué, sentí amargo el estómago.
Me dicen: Tienes que profetizar de nuevo sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.
Salmo Responsorial
Salmo 118, 14. 24. 72 103. 111. 131
R. (103a) Mi alegría es cumplir tus mandamientos.
Más me gozo cumpliendo tus preceptos
que teniendo riquezas.
Tus mandamientos, Señor, son mi alegría,
ellos son también mis consejeros. R.
R. Mi alegría es cumplir tus mandamientos.
Para mí valen más tus enseñanzas
que miles de monedas de oro y plata.
¡Qué dulces al paladar son tus promesas!
Más que la miel en la boca. R.
R. Mi alegría es cumplir tus mandamientos.
Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón.
Hondamente suspiro, Señor,
por guardar tus mandamientos. R.
R. Mi alegría es cumplir tus mandamientos.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús arrojó del Tempo a los comerciantes. Es para nosotros un buen momento para preguntarnos: ¿Qué es lo que el Señor tiene que arrojar fuera de nosotros para llegar a ser mejores cristianos? ¿Qué obstáculos encontramos en el camino que nos impiden estar más cerca de Dios en la vida de cada día? Lo que realmente nos importa a los cristianos es que estemos adheridos espiritualmente al Señor y cercanos a la gente que nos ha confiado. Entonces podemos darle culto con toda nuestra vida.
Purifica el Templo
Después entró en el templo y se puso a echar a los mercaderes
diciéndoles:
—Está escrito que mi casa es casa de oración y ustedes la han convertido en cueva de asaltantes.
A diario enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los letrados y los jefes del pueblo intentaban matarlo;
pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.
Oración de los Fieles
– Para que en nuestras iglesias la comunidad cristiana experimente hondamente la presencia de Dios en la oración y en el culto gozoso, roguemos al Señor.
– Para que hagamos de nuestras casas de oración lugares de encuentro cordial con Dios y con su pueblo, roguemos al Señor.
– Para que, como piedras vivas de la Iglesia, construyamos nuestras comunidades como gente que sabe amar y servir, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas.
Oh Dios, Padre nuestro:
Con el Pan de Vida
y con el vino de Salvación y alegría,
tu Hijo va a renovar su Alianza con nosotros.
Que Jesús nos dé la fuerza de voluntad y el amor
para ser fieles a sus exigencias,
de la misma manera que él fue fiel a la Alianza,
incluso cuando ello implicó la muerte en la cruz.
Que sepamos darte verdadero culto
por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro siempre fiel:
Nos has dado en esta eucaristía
a tu Hijo Jesucristo
para enseñarnos en él
qué significa la obediencia leal.
Que tu Hijo viva en nosotros
de modo que nuestra comunidad cristiana
sea el templo donde él more
y donde nos reúna a todos juntos
como sus hermanos y hermanas.
Guárdanos de todo formalismo,
para que te rindamos culto auténtico con nuestras vidas,
por el poder y la sabiduría de Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Por su Palabra y acciones Jesús nos ha dicho hoy que tenemos que servir a Dios como él mismo lo hizo: en espíritu y en verdad, es decir: nuestro vivir de cada día debe corresponder a lo que nosotros creemos, en servicio leal a Dios y al pueblo. Que Dios los bendiga y los guíe, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
