TRIGESIMOCUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO LUNES

GENEROSIDAD DE LOS POBRES

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro, Padre generoso:
El pueblo sencillo con frecuencia nos avergüenza
por su total generosidad y sincera lealtad.
Danos, Señor, la gracia de percatarnos
de que, como tu Hijo,
los verdaderamente pobres de corazón
con frecuencia nos muestran quién eres tú:
Un Dios que se da enteramente a sí mismo.
Danos también a nosotros
esa clase de lealtad y de amor generoso
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Dan 1,2-66.8-20

Daniel cuenta la historia ejemplar de cuatro jóvenes judíos que aceptaron el riesgo de permanecer leales a Dios aun viviendo en la corte del rey pagano. Por esta fidelidad consiguieron la protección de Dios y una profunda sabiduría.

Error: Libro o formato no reconocido: Dan 1,2-66.8-20

Aclamación antes del Evangelio

Mateo 24,42a. 44

R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben
a qué hora va a venir el Hijo del hombre.
R. Aleluya..

Evangelio

Lucas 21,1-4

La viuda del evangelio de hoy, en su generosidad, da todo lo que tiene. Los pobres con frecuencia saben bien cómo dar porque saben lo que significa ser pobres y dependientes; saben cómo vivir en las manos de Dios.

1

La ofrenda de la viuda 

Levantando la vista observó a unos ricos que depositaban sus donativos en el arca del templo.

2

Observó también, a una viuda pobre que ponía unas moneditas;

3

dijo:

—Les aseguro que esa pobre viuda ha puesto más que todos.

4

Porque todos ésos han depositado donativos de lo que les sobraba; pero ella en su pobreza, ha puesto cuanto tenía para vivir.

Oración de los Fieles

– Señor, te pedimos por los huérfanos y las viudas. Protégelos contra la desesperación, y a nosotros haznos atentos a su necesidad de amor y compasión. Por eso te decimos.
– Señor, te pedimos por todos los pobres, que viven en la incertidumbre de su supervivencia. Que sepamos compartir generosamente con ellos, llevándoles ayuda eficaz, seguridad y amor. Por eso te decimos.
– Señor, te pedimos por esta nuestra comunidad. Ayúdanos a aprender de los pobres a ser lo bastante generosos para compartir no sólo de nuestra abundancia, sino también, si es necesario, de nuestra propia pobreza. Por eso te decimos.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios misericordioso: Cuando tú quisiste
que alguien sufriera o muriera por el pecado
para que nosotros tuviéramos vida,
elegiste a tu propio Hijo
y él lealmente aceptó.
Oh Dios generoso, que te das a ti mismo:
Acepta estos humildes dones de pan y vino
porque en ellos ponemos nuestra propia generosidad
con la esperanza de que tú vas a incrementarla,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro, Padre generoso:
Tú vienes a nosotros en tu Hijo Jesucristo
no en la forma ostentosa en que un hombre rico visitaría
un barrio marginado y subdesarrollado,
sino en la forma humilde de un hombre que comparte
con los que son también pobres como él.
Acepta nuestra acción de gracias por tu entrega
y por manifestar en Jesús toda la abundancia de tu Amor.
Acepta nuestros sentimientos de gratitud
por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Cristo se entregó a sí mismo para otorgar a los hombres reconciliación y felicidad. Los cristianos tenemos que aprender de él a darnos a nosotros mismos sin contar el costo. Para eso le pedimos que nos bendiga. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

Scroll to Top