SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Ciclo Litúrgico: A

Introducción

Dios nos amó primero

Saludo (Ver Segunda Lectura)
Dios nos amó con amor infinito
antes de que nosotros pudiéramos amarlo a él.
Nos envió a su Hijo como nuestro Salvador
y nos hizo partícipes de su Santo Espíritu.
Que este amor de Dios esté siempre con ustedes.

Introducción del Celebrante
Cuando celebramos la fiesta del Sagrado Corazón, o siempre que honramos al Corazón de Jesús, celebramos el amor que Dios Padre nos mostró en su Hijo. Por pura iniciativa suya, Dios Padre, fuente y origen de todo auténtico amor, nos busca y se nos da a sí mismo. ¿Y quiénes se abren a su amor? No los auto-satisfechos y autosuficientes, porque no sienten necesidad ni de Dios ni de los hombres. Su orgullo les impide aceptar el amor. Pero, por el contrario, los débiles y humildes pueden abrirse al amor de Dios, porque son conscientes de la pobreza de su amor; saben que son frágiles y vulnerables. Dios busca nuestra respuesta de amor. Esta respuesta debe incluir necesariamente el que mostremos a los que viven con nosotros un poco del calor del amor que recibimos de él. Deberíamos permitir a los hermanos acercarse a nosotros, como Cristo dejaba a todos acercarse a sí para aliviar sus cargas.

Acto Penitencial
¿Estamos abiertos nosotros al amor de Dios?
¿Qué dispuestos estamos a compartir amor con otros
y a recibirlo de ellos?
Antes de celebrar esta eucaristía hagámonos estas preguntas
en la presencia de Dios y de los hermanos.
(Pausa)
Señor, con frecuencia estamos tan pagados de nosotros mismos
que no prestamos atención a tu amor.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo Jesús, de algún modo nos sentimos molestos
cuando la gente intenta ayudarnos
porque eso nos recuerda
que dependemos de otros, que no somos auto-suficientes.
R/ Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, con frecuencia no tenemos tiempo para los hermanos
porque tampoco reservamos tiempo para ti.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

Que Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados, sobre todo contra el amor,
y nos lleve a la vida eterna.

Oración Colecta
Demos gracias a Dios, nuestro Padre,
por el infinito amor que nos ha mostrado
en el Corazón de su Hijo Jesús.
(Pausa)
Oh Dios Padre, Dios con corazón:
Tú has hecho visible tu amor en tu Hijo,
hombre como nosotros excepto en el pecado,
y por medio de él te has unido a nosotros
con un vínculo de amor fiel.
Acepta nuestra acción de gracias
y ayúdanos a reflexionar sobre tu mismo amor,
para que, como tú y como tu Hijo Jesús,
no tengamos miedo de mostrar
afecto y preocupación por nuestros hermanos
y de prestarles generoso servicio
aunque el hacerlo nos traiga inconvenientes.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 102, 1-2. 3-4. 6-7. 8 y 10

R. (17) El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor perdona tus pecados
y cura tus enfermedades;
él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor hace justicia
y le da la razón al oprimido.
A Moisés le mostró su bondad
y sus prodigios al pueblo de Israel.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
No nos trata como merecen nuestras culpas,
ni nos paga según nuestros pecados.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Aclamación antes del Evangelio

Mateo 11, 29

R. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor,
y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Oremos a Jesucristo, Señor nuestro, cuyo Amor de entrega no tiene límites, y digámosle: R/ Quédate con nosotros, Señor.

– Señor, te pedimos por tu Iglesia. Que sea una comunidad donde las personas se encuentren como amigos y hermanos, y se entreguen unas a otras en servicio y amor, y así te decimos.
– Señor, te pedimos por todos los que tienen la misión de proclamar tu Evangelio. Que sepan proclamar tu Palabra como Buena Noticia de amor y alegría para todos los hombres, y así te decimos.
– Señor, te pedimos por los que se encuentran solos, por los desorientados y perdidos en la vida. Que ojalá encuentren hermanos que les lleven tu luz y tu amor, y así te decimos.
– Señor, te pedimos por los que se encierran en sí mismos, atrapados en muros de superioridad, soberbia, lujuria, avaricia y rencor. Tócales el corazón con tu Espíritu de Amor, para que se abran de nuevo a sus hermanos y aprendan de nuevo a apreciar, servir y amar a todos, y así te decimos.
– Señor, te pedimos por nuestras familias y hogares, para que todos los que vivimos bajo el mismo techo compartamos armoniosamente unos con otros nuestras penas y alegrías, seamos pacientes y vivamos los unos para los otros, y así te decimos.

Escucha nuestra oración, Señor, y danos un corazón bueno y generoso para los demás, para que construyamos comunidad y vivamos en tu Amor, ahora y por los siglos de los siglos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús se entregó a sí mismo totalmente a ti
y se nos da ahora a nosotros
en esta celebración eucarística.
Danos la gracia de aprender de él
a ayudar a otros a llevar sus cargas y cruces
y a despertar y activar lo mejor que hay en ellos;
y que nuestro amor sea tan fiel y gratuito como el suyo,
para que él viva entre nosotros
ahora y por los siglos de los siglos.

Introducción a la Plegaria Eucarística
Es una gracia inmensa para nosotros poder unirnos a Jesús nuestro Señor en gratitud al Padre por todo su Amor.

Introducción al Padre Nuestro
Oremos a Dios nuestro Padre,
la fuente y el poder de todo amor,
con las palabras de Jesús nuestro Señor.
R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de todos los males
y guárdanos de todo pecado
por el que rehusamos
darte una respuesta de amor agradecido.
Danos la paz que procede de vivir en tu amistad
y ayúdanos a trabajar constantemente
por el crecimiento de tu reino;
que es reino de amor y justicia,
y así preparar la venida gloriosa entre nosotros
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Introducción a la Comunión
Éste es Jesucristo, el Señor,
el Hijo del Dios vivo y lleno de amor,
que nos mostró cuánto nos ama Dios Padre
por el Espíritu Santo.
Por medio de él hemos creído
que Dios está cerca de nosotros.
Dichosos nosotros de recibirlo en comunión.
R/ Señor, no soy digno…

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tu amor latió en un corazón humano
cuando tu Hijo vivió entre los hombres
y fue uno de nosotros.
Ayúdanos a llegar a ser uno con él
y danos corazones tan sabios como el suyo.
Que, como él, amemos con preferencia
a los menos amados,
mucho más necesitados de amor.
Que sepamos llevarles un poco de tu calor
y amar en ellos a quien es nuestro Señor
ahora y por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Ya que Dios nos amó antes de que nosotros pudiéramos amarlo, que nuestra vida cristiana sea un himno de gratitud a su iniciativa de Amor. Pidamos a Dios que nos bendiga y que llene y enriquezca la pobreza de nuestro amor. Que el Dios de Amor nos bendiga a todos: el Padre, que es la fuente de todo Amor, el Hijo que nos mostró su Amor hasta la muerte, y el Espíritu Santo, que perfecciona el Amor. Y que esta bendición, en la fiesta de la Trinidad, permanezca para siempre.

Scroll to Top