SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
JESÚS ELIGIÓ A SUS APÓSTOLES
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Tú ves con agrado que Jesús asocie a sí mismo
ayudantes especiales para llevar a cabo su misión
de realizar un nuevo mundo y una nueva humanidad.
Te damos gracias por los hombres y mujeres
que tú eliges en la historia sagrada de tu pueblo
para guiarnos, conducirnos e inspirarnos.
Nosotros también queremos colaborar hoy
con ese nuevo mundo, y por eso te pedimos:
Como a los Doce, haznos amigos íntimos de Jesús,
inspíranos con tu Santo Espíritu
a colaborar eficazmente con nuestros pastores,
y llévanos a tu futuro de alegría eterna.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
El culto y adoración de la antigua Ley era insuficiente. Había llevado al pueblo a una observancia de la Ley totalmente legalística. Por eso tenía que ser reemplazado. Llega la Nueva Alianza, el Nuevo Testamento, escrito en los corazones de los hombres, y que tiene a Cristo como mediador. Jesús le dirá a su Padre desde el fondo de su corazón: “Vine a cumplir tu voluntad”.
Ahora bien, él ha recibido un ministerio superior, ya que es mediador de una alianza mejor, fundada sobre promesas mejores.
Porque si la primera Alianza hubiera sido irreprochable, no habría lugar para la segunda.
Pero él pronuncia un reproche: Miren que llegan días –oráculo del Señor– en que haré una alianza nueva con la Casa de Israel y con la Casa de Judá;
no será como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto; ya que ellos no permanecieron fieles a mi alianza y yo me desentendí de ellos –dice el Señor–.
Así será la alianza que haré con la Casa de Israel en el futuro –oráculo del Señor–: Pondré mi ley en su conciencia, la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
No tendrá que instruir uno a su prójimo, otro a su hermano, diciendo: tienes que conocer al Señor; porque todos, grandes y pequeños me conocerán.
Porque yo perdonaré sus culpas y olvidaré sus pecados.
Al decir nueva, declara vieja la primera. Y lo que envejece y queda anticuado está a punto de desaparecer.
Evangelio
Jesús convoca a los que él quiere para trabajar con él. Los Doce, sus compañeros íntimos, que nos recuerdan a las doce tribus de Israel, habrían de ser los líderes, y habrían de ser en el futuro el fundamento y los pilares de su Iglesia, excepto Judas, el traidor. Hoy Jesús nos convoca a todos nosotros, indistintamente, aunque a algunos les da tareas especiales para edificar su Iglesia. Sin embargo, todos compartimos la misma misión.
Los Doce
Subió a la montaña, fue llamando a los que él quiso y se fueron con él.
Nombró a doce [a quienes llamó apóstoles] para que convivieran con él y para enviarlos a predicar
con poder para expulsar demonios.
[Nombró, pues, a los Doce]. A Simón, a quien llamó Pedro;
a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, a quienes llamó Boanerges, que significa: Hijos del trueno;
a Andrés y Felipe; a Bartolomé y Mateo; a Tomás, Santiago de Alfeo y Tadeo; a Simón el cananeo
y a Judas Iscariote, el que incluso le traicionó.
Oración de los Fieles
– Para que el Papa, sucesor de Pedro, sea nuestra roca de fe, nuestro modelo de sanación y misericordia, Y, por tanto, el signo de unidad en la Iglesia, roguemos al Señor.
– Para que los apóstoles de hoy, nuestros obispos, ejerzan su autoridad como un servicio humilde y sacrificado para edificar la comunidad de Jesús, roguemos al Señor.
– Para que los misioneros descubran, en la gente y en el pueblo al que han sido enviados, todo lo bueno y los grandes valores que hay en sus mentes, en sus corazones y en su cultura; que puedan sanarlos, ennoblecerlos y perfeccionarlos en Cristo Jesús, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Pastor nuestro:
Con pan y vino celebramos en esta eucaristía
que tu pueblo es el Cuerpo místico de Cristo
al que tú deseas alimentar
con su Cuerpo y con su Sangre.
Santifícanos y acepta nuestra ofrenda
que la unimos a la de tu Hijo,
Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro:
Con toda la Iglesia te damos gracias
por encomendarnos
la Buena Noticia de Salvación de Jesús
y por fortalecernos con su Cuerpo, Pan de Vida.
Que todo el Pueblo de Dios,
al que has llamado a la vida,
difunda la Buena Noticia, el Evangelio de Jesús,
y te dé toda alabanza y gloria
por todo el amor que tú nos has mostrado,
en Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Cuando vivió entre nosotros, Jesús eligió a los doce apóstoles. A través de la historia continuó eligiendo a muchos para llevar a cabo su trabajo y misión. Su misión debe continuar. Por eso él sigue llamando hoy a muchos, para sean nuestros líderes y guías. Que ojalá sepamos nosotros colaborar eficazmente con ellos para edificar la Iglesia, con la bendición del Señor. Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
