SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA MARTES

Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

DIOS NO SE DEJA LLEVAR POR LAS APARIENCIAS

Oración Colecta

Señor Dios nuestro:
Tú quieres que vivamos nuestra fe
no tanto como una serie de regulaciones y de prácticas
sino como una relación de persona a persona
contigo y con los hermanos.
Señor, guarda nuestros corazones vueltos hacia ti,
para que podamos vivir lo que creemos
y expresar nuestro amor a ti
en términos de servicio y amor
a los hermanos con los que convivimos,
como hizo Jesús, tu Hijo,
que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23

R. (23b) Muéstranos, Señor, el camino de la salvación.
No voy a reclamarte sacrificios, dice el Señor,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Pero ya no aceptaré un becerro de tu casa,
ni cabritos de tus rebaños.
R. Muéstranos, Señor, el camino de la salvación.
¿Por qué citas mis preceptos
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos?
R. Muéstranos, Señor, el camino de la salvación.
Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme?
¿Crees acaso que yo soy como tú?
No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados.
Quien las gracias me da, ése me honra
y yo salvaré al que cumple mi voluntad.
R. Muéstranos, Señor, el camino de la salvación.

Aclamación antes del Evangelio

Ezequiel 18, 31

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Purifíquense de todas sus iniquidades;
renueven su corazón y su espíritu, dice el Señor.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Señor Dios nuestro, queremos ser un Pueblo cuyo corazón está realmente cerca de ti y de eso den cuenta nuestras obras. Por eso te pedimos: R/Danos coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos, Señor.

Para que, con honestidad y valentía, reconozcamos los errores y las faltas de nuestra Iglesia, nos hagamos cargo y, lejos de ocultarlo, expresemos nuestras disidencias y practiquemos la corrección fraterna, roguemos al Señor.
Para que cuantos nos gobiernan lleven a cabo las buenas intenciones que proclaman y no se queden en buenas palabras y lindas promesas, roguemos al Señor.
Para que oremos con mayor constancia y acudamos a diario a la Palabra de Dios y a la Eucaristía, de manera que, con la ayuda de su gracia, nuestras obras sean eco de su Evangelio, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios nuestro:
Estamos reunidos ante ti
con tu Hijo Jesús en medio de nosotros.
Que aprendamos de él
que celebrar la eucaristía
no sustituye nuestro compromiso
por el trabajo de justicia y misericordia,
aunque reconocemos que la eucaristía
es fuente de fortaleza para nuestra lucha.
E inspíranos para que sepamos construir
tu reino de amor y de paz entre nosotros.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión

Señor Dios nuestro:
Tú nos envías a formar tu comunidad,
a ser signo viviente de tu presencia ante el mundo.
No permitas que busquemos llamar la atención
sobre nosotros mismos o sobre nuestras prácticas
caritativas o religiosas,
sino que vayamos juntos hacia ti como tu pueblo
guiando y conduciendo al mundo hacia ti.
Que el servicio y el amor
sean nuestra humilde forma de actuar
Y que Jesús sea quien nos conduzca siempre.
Él, que vino para servir con amor
u es Hijo tuyo y Señor nuestro
por los siglos de los siglos.

Bendición

Hermanos: Ojalá el Señor nos dé un sentido de honestidad con él y con nosotros mismos, para que no pretendamos ser mejores de lo que somos y que no hagamos nada con el fin preciso de ser vistos y aplaudidos por los demás. Dios sabe todo, y eso basta. Que la bendición del Dios santo y verdadero, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

Scroll to Top