SANTO TOMÁS

Apóstol

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

El Evangelio tiene textos preciosos sobre Santo Tomás. No solamente aquel “Señor mío y Dios mío”, expresando su fe después de su duda, sino también: “Vayamos y muramos con él”, y la pregunta: “Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podríamos conocer el camino?”, y las palabras de réplica del Señor: “Dichosos los que no han visto y sin embargo creen”.
La tradición sostiene que Tomás fue a Persia y hasta la región Malabar en la India, donde los cristianos todavía hoy se llaman “cristianos de Santo Tomás.”

Oración Colecta
Oh Dios y Señor de Vida:
En esta fiesta de Santo Tomás te rogamos así:
Nuestros ojos no han visto a tu Hijo Jesucristo
y nuestros dedos no han tocado
las cicatrices de tus heridas;
sin embargo, creemos,
y por eso hemos venido a orar juntos en su nombre.
Haz profunda y duradera nuestra fe en él;
que el Espíritu aliente nueva vida en nosotros
y nos haga mirar con ojos nuevos
a la gente y al mundo,
de forma que les llevemos
el amor, la paz y la justicia
de Jesucristo, nuestro Señor Resucitado,
que vive y reina por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Efesios 2, 19-22

19

De modo que ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los consagrados y de la familia de Dios;

20

edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, con Cristo Jesús como piedra angular.

21

Por él todo el edificio bien trabado crece hasta ser santuario consagrado al Señor,

22

por él ustedes entran con los demás en la construcción para ser morada de Dios en el Espíritu.

Salmo Responsorial

Salmo 116, 1.2

R. (Mc 16, 15) Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Que alaben al Señor todas las naciones,
que lo aclamen todos los pueblos.
R. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Porque grande es su amor hacia nosotros
y su fidelidad dura por siempre.
R. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.

Aclamación antes del Evangelio

Juan 20, 29

R. Aleluya, aleluya.
Tomás, tú crees porque me has visto, dice el Señor;
dichosos los que creen sin haberme visto.
R. Aleluya.

Evangelio

Juan 20, 24-29

24

Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y lo ha escrito; y nos consta que su testimonio es verdadero.

25

Quedan otras muchas cosas que hizo Jesús. Si quisiéramos escribirlas una por una, pienso que los libros escritos no cabrían en el mundo.

26

A los ocho días estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa y Tomás con ellos. Se presentó Jesús a pesar de estar las puertas cerradas, se colocó en medio y les dijo:

—La paz esté con ustedes.

27

Después dice a Tomás:

—Mira mis manos y toca mis heridas; extiende tu mano y palpa mi costado, en adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe.

28

Le contestó Tomás:

—Señor mío y Dios mío.

29

Le dice Jesús:

—Porque me has visto has creído; felices los que crean sin haber visto.

Oración de los Fieles

– Por nuestros pastores. Para que pongan los poderes recibidos de curación, de perdón y de paz al servicio del Pueblo de Dios y de todos los que buscan la verdad, oremos.
– Por todos los que dudan y los que buscan sinceramente, tanto en la Iglesia como fuera de ella. Para que puedan encontrar a Cristo vivo en nosotros, oremos.
– Por ésta y por todas las comunidades cristianas. Para que nuestra fe en Jesús nos lleve a confiar en la bondad de todos y a estar unidos en el Amor, oremos.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
En estos sencillos signos de pan y vino
tu Hijo Jesús se hará presente entre nosotros.
Sin embargo, no podemos verlo con otros ojos
que con los de una fe profunda.
Que él venga aquí a nuestro encuentro
y fortalezca nuestra fe vacilante.
Haznos reconocerte sin duda alguna
y decirle con Tomás: “Señor mío y Dios mío”,
tú que vives y reinas
ahora y por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Oh Dios y Padre nuestro:
Te damos gracias por Jesucristo,
tu Hijo Resucitado.
Aquel a quien amamos está vivo.
Danos ojos de fe para ver
que todo lo que somos y hacemos
tiene un significado y una finalidad
y que tu Hijo está con nosotros y nos guía
a través de nuestras oscuridades y vacilaciones
hacia la plenitud de la vida y la alegría.
Que él permanezca con nosotros
ahora y por siempre.

Bendición
Tenemos que agradecer a Santo Tomás porque, gracias a sus dudas y a sus preguntas, nuestra fe queda fuertemente confirmada. Que Dios los bendiga a ustedes, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Scroll to Top