SAN LORENZO
Diácono, Mártir
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
Como diácono, a Lorenzo le encargaron los pobres de Roma. Cuando se vio obligado a entregar los bienes de la Iglesia a los perseguidores, los distribuyó entre los pobres. Cuando le preguntaron dónde estaban los tesoros de la Iglesia, él les mostró a los pobres… Murió como mártir, asado vivo a la parrilla. Roma lo venera como uno de los más grandes santos. Es co-patrón de Roma juntamente con Pedro y Pablo. Ojalá aprendamos de él su servicio leal hasta la última instancia.
Oración Colecta
Oh Dios bueno y generoso:
Tú quieres que seamos para todos
ministros de tu generosidad y alegría.
Ayúdanos a expresarte nuestra gratitud a ti
y a revelar tu bondad
compartiendo lo que somos y tenemos
con alegría y con toda sinceridad
como el diácono San Lorenzo,
que imitó le entrega de sí mismo
de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
Según aquello: A siembra mezquina cosecha mezquina, a siembra generosa cosecha generosa.
Cada uno aporte lo que en conciencia se ha propuesto, no de mala gana ni a la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.
Y Dios puede colmarlos de dones, de modo que, teniendo siempre lo necesario, les sobre para hacer toda clase de obras buenas.
Como está escrito:
reparte limosna a los pobres,
su limosna es constante, sin falta.
Dios que provee la semilla al sembrador y el pan para comer, proveerá y multiplicará la semilla de ustedes y les hará crecer la cosecha de su limosna.
Salmo Responsorial
Salmo 111, 1-2. 3-4. 5-7a. 7b-8. 9
R. (5a) Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Dichosos los que temen al Señor
y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes.,
Dios bendice a los hijos de los buenos.
R. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Quienes, compadecidos, prestan
y llevan su negocio honradamente
jamás se desviarán;
vivirá su recuerdo para siempre.
R. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
No temerán malas noticias,
puesto que en el Señor viven confiados.
Firme está y sin temor su corazón,
pues vencidos verán a sus contrarios.
R. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Al pobre dan limosna,
obran siempre conforme a la justicia;
su frente se alzará llena de gloria.
R. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
El que me sigue no caminará en la oscuridad,
y tendrá la luz de la vida, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
Les aseguro que, si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo la conserva para una vida eterna.
El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre.
Oración de los Fieles
– Para que seamos discretos y prudentes, además de generosos, al ayudar a la gente en necesidad, roguemos al Señor.
– Para que aprendamos a ver las silenciosas necesidades de gente tímida, sencilla y humilde, roguemos al Señor.
– Para que el Señor nos haga alegres y generosos de corazón para ponernos a la acción, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, vida y alegría nuestra:
Tú nos das no solamente lo que necesitamos,
sino que nos das lo mejor de ti mismo
en tu Hijo Jesucristo.
Acepta de nuestras manos
estos dones humildes de pan y vino,
que hemos recibido de ti,
y que, a través de ellos,
Cristo venga a estar entre nosotros.
Que este pan y este vino expresen que también nosotros
estamos dispuestos a compartir con otros
sin pedir favor alguno o recompensa.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Los dones que nos das son humildes y velados,
como la entrega de tu Hijo
en los signos de pan y vino.
Oh Dios, tú que miras las profundidades de nuestro corazón,
enséñanos a compartir sin exhibicionismo,
para que nuestra mano izquierda no sepa
lo que nuestra mano derecha está dando.
Que experimentemos suficiente alegría
al saber que tú conoces
lo que hay en nuestro corazón y en nuestras manos.
Concédenos todo esto por Cristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: “Cuanto más siembran, más cosechan.” Aprendamos de Dios a ser generosos, porque no es tacaño con sus dones. Dios ama al que da con alegría. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.
