SÁBADO DESPUÉS DEL MIÉRCOLES DE CENIZA

Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

UN ENCUENTRO QUE NOS RE-CREA

Oración Colecta

Señor, Dios nuestro, Padre misericordioso:
Cuando nos llamas al arrepentimiento,
tú quieres que nos volvamos hacia nuestros hermanos
y que construyamos paz y justicia entre todos.
Que, conforme a tu promesa y con tu poder,
lleguemos a ser luz para los que viven en tinieblas,
agua para los sedientos,
constructores de esperanza y felicidad para todos.
Que seamos, pues, signos vivientes
de tu amor y de tu lealtad,
pues tú eres nuestro Dios y Señor
por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 85, 1-2. 3-4. 5-6

R. (11a) Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Presta, Señor, oídos a mi súplica,
pues soy un pobre, lleno desdichas.
Protégeme, Señor, porque te amo;
salva a tu servidor, que en ti confía.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Ten compasión de mí,
pues clamo a ti, Dios mío, todo el día,
y ya que a ti, Señor, levanto el alma,
llena a este siervo tuyo de alegría.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente,
y todo amor con quien tu nombre invoca,
escucha mi oración
y a mi súplica da repuesta pronta.
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.

Aclamación antes del Evangelio

Ezequiel 33, 11

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador,
sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Señor Jesús, médico de los cuerpos y de las almas, te pedimos que cures las heridas profundas de nuestra humanidad y así te decimos: R/Sánanos, Señor, por tu bondad.

Para que los cristianos experimenten la alegría de recibir el perdón de Dios y de perdonarse los unos a los otros, roguemos al Señor.
Para que los que están enredados en pecado y no saben cómo desatarse de él encuentren a Jesús, que vino como médico de corazones, roguemos al Señor.
Para que todos nosotros aprendamos que volvernos a nuestros hermanos y llevarles justicia y amor es parte de nuestra conversión, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas

Oh Dios, Padre misericordioso:
Que tú Hijo, que vino a la mesa de nuestra vida
y comió y bebió con nosotros, pecadores,
nos mire como a Mateo
y nos llame a un genuino arrepentimiento.
Y que seamos suficientemente humildes para reconocer
que necesitamos una sincera conversión.
Danos la fuerza de seguir a Jesús,
que es nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión

Señor Dios, Padre misericordioso:
Tu Hijo Jesucristo ha tocado nuestros corazones
Y estamos deseosos de seguirlo.
Pero somos débiles y frágiles;
por eso te pedimos:
Que el Pan de vida y el vino de fortaleza
que hemos tomado en el banquete eucarístico de tu Hijo
nos sostenga en el camino hacia ti,
Dios nuestro por los siglos de los siglos.

Bendición

Hermanos: Gracias a Jesús, Dios crea de nuevo al pueblo –lo re-crea– por medio del perdón. Él convierte en apóstol a un típico pecador, Mateo, el recaudador de impuestos. Como personas que hemos recibido el perdón, ayudemos a Dios a restaurar a nuestros hermanos con nuestra entrega y solidaridad. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

Scroll to Top