QUINTA SEMANA DE CUARESMA JUEVES

Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

FE EN LA PALABRA DE DIOS – ALIANZA

 

Oración Colecta

Señor Dios nuestro:
Por tu Hijo Jesucristo,
tú nos has dado un nombre nuevo,
el nombre de tu mismo Hijo:
por eso nos llamamos ahora “cristianos”.
Haz que sepamos vivir según este nuevo nombre
hasta llegar felizmente a nuestro nuevo destino,
que es ser hombres y mujeres “para-los-demás”,
que sirvamos y nos entreguemos totalmente a los otros
juntamente con Jesús, Hijo tuyo y Señor nuestro,
por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 104, 4-5. 6-7. 8-9

R. (8a) El Señor nunca olvida sus promesas.
Recurran al Señor y a su poder,
búsquenlo sin descanso.
Recuerdan los prodigios que él ha hecho,
sus portentos y oráculos.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Descendientes de Abrahán, su servidor,
estirpe de Jacob, su predilecto,
escuchen: el Señor es nuestro Dios,
y gobiernan la tierra sus decretos.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Ni aunque transcurran mil generaciones,
se olvidará el Señor de sus promesas,
de la alianza pactada con Abraham,
del juramento a Isaac, que un día le hiciera.
R. El Señor nunca olvida sus promesas.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Salmo 94, 8

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
“No endurezcan su corazón”.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Señor, sabemos que tu Palabra, como descienden de los cielos la lluvia y la nieve y no vuelven a ellos sin regar la tierra y dar frutos, desciende sobre nosotros para movilizar y transformar nuestra vida entera. Por eso te decimos. R/Señor, confiamos en tu Palabra.
Jesús, danos la gracia de creer en tu Palabra, de guardarla y tener el valor de vivirla a diario. Por eso te pedimos.
Jesús, tú, que deseas que todos seamos uno para que el mundo crea, ayúdanos a encontrar caminos de mayor comunión con nuestros hermanos judíos, con quienes compartimos la fe abrahánica y la historia de Salvación. Por eso te pedimos.
Jesús, que tu Palabra nos desacomode, nos desinstale para lanzarnos a la misión que nos encomendaste y la haga fecunda. Por eso te pedimos.

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios:
Tú hablas por medio de tu Palabra
viva en medio de nosotros,
tu Hijo, Jesucristo.
Danos fe, una fe bien fuerte,
para que creamos firmemente
en su presencia entre nosotros
y para que nosotros
seamos su presencia palpable
en el mundo de hoy.
Haznos participar de su Espíritu
para que la gente lo acepte a él en nosotros,
ya que él es nuestro Salvador y Señor
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión

Señor, Dios nuestro:
En los días en que nuestra vida
parece monótona y gris,
y cuando nos impacientamos con nosotros mismos,
nos cuesta tremendamente percatarnos
de que tu Hijo está aquí.
Danos una fe confiada
de que él está para nosotros y con nosotros,
para alzarnos sobre nosotros mismos
y para darnos esperanza en tu futuro prometido.
Ayúdanos a ser profundamente conscientes
de que tú te has vinculado fuertemente a nosotros
y compartes nuestro destino
por medio de Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición

Hermanos: Ojalá sepamos guardar la Palabra del Señor no sólo en nuestras mentes sino también en nuestras obras, para que un día gocemos de la Tierra Prometida, la vida eterna. Y así, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

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