PRIMERA SEMANA PASCUA MARTES
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
“Y USTEDES, ¿A QUIÉN BUSCAN?2
Oración Colecta
Oh Dios de vida:
Profesamos nuestra fe en Jesús
y lo reconocemos como nuestro Señor y Salvador.
Haz que lo escuchemos
cuando nos anuncia su Buena Nueva de Salvación
como un mensaje de vida.
Que nosotros también sepamos oír su voz
cuando clama a nosotros
en los hermanos necesitados,
o cuando nos habla sencillamente
en hermanos que nos confidencian
sus alegrías y esperanzas, su fe y su amor.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
El Espíritu Santo ya había entregado sus dones a los apóstoles y muchos de quienes presenciaron su manifestación en ellos fueron también tocados. Entonces Pedro los llamó a hacerse bautizar en nombre de Cristo. Preguntémonos, al escuchar esta Palabra, si no necesitamos nosotros también renovar nuestro bautismo para nacer a una vida nueva...
El día de Pentecostés, dijo Pedro a los judíos: "Sepa todo Israel, con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado".
Estas palabras les llegaron al corazón y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: "¿Qué tenemos que hacer, hermanos?" Pedro les contestó: "Arrepiéntanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para ustedes y para sus hijos y también para todos los paganos que el Señor, Dios nuestro, quiera llamar, aunque estén lejos".
Con éstas y otras muchas razones los instaba y exhortaba, diciéndoles: "Pónganse a salvo de este mundo corrompido". Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unas tres mil personas.
Salmo Responsorial
R. (5b) En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
Sincera es la palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
El ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está de sus bondades.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían;
los salva de la muerte
y en épocas de hambre les da vida.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
En el Señor está nuestra esperanza,
pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo.
Muéstrate bondadoso con nosotros,
puesto que en ti, Señor, hemos confiado.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Éste es el día del triunfo del Señor,
día de júbilo y de gozo.
R. Aleluya.
Evangelio
María Magdalena, la primer persona a la que se manifestó el Resucitado, no lo reconoció de inmediato. Es que no siempre es fácil reconocerlo. A veces toma apariencias inesperadas en nuestros hermanos y hermanas… Por eso Jesús hoy nos pregunta también a nosotros, como a Magdalena: “¿A quién buscas?” ¿Estamos buscando realmente al Señor Jesús?
El día de la resurrección, María se había quedado llorando junto al sepulcro de Jesús. Sin dejar de llorar, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús, uno en la cabecera y el otro junto a los pies. Los ángeles le preguntaron: "¿Por qué estás llorando, mujer?" Ella les contestó: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo habrán puesto".
Dicho esto, miró hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Entonces él le dijo: "Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?" Ella, creyendo que era el jardinero, le respondió: "Señor, si tú te lo llevaste, dime dónde lo has puesto". Jesús le dijo: "¡María!" Ella se volvió y exclamó: "¡Rabuní!", que en hebreo significa 'maestro'. Jesús le dijo: "Déjame ya, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre y su Padre, a mi Dios y su Dios' ".
María Magdalena se fue a ver a los discípulos para decirles que había visto al Señor y para darles su mensaje.
Oración de los Fieles
Señor Jesús, Salvador y Dador de Vida, queremos ser una Iglesia que muestre al mundo tu Rostro de resurrección y de vida y que te reconozca y vaya a tu encuentro en tantas hermanas y hermanos nuestros que te buscan sin encontrarte. Por eso te decimos: R/Ayúdanos a buscarte y a verte en nuestra vida de cada día.
– No permanezcas como un extraño para nosotros. Haz que te veamos y te saquemos de la opresión en cuantos viven en situación de calle, o con adicciones, o migrando sin hogar en busca de mejor vida. Así te pedimos.
– No permanezcas como un extraño para nosotros. Haz que sepamos consolarte en los que, a pesar de tenerlo todo, sufren la desesperación del vacío porque todavía no te han visto. Así te pedimos.
– No permanezcas como un extraño para nosotros. Ayúdanos a derribar los prejuicios que nos impiden verte en lo que nos incomoda, en los que no queremos o nos lastiman. Así te pedimos.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos signos de pan y vino
buscamos a Jesús, el Señor,
porque queremos encontrarlo
y hacernos muy cercanos a él
en nuestra vida de cada día.
Que él se haga cercano e íntimo a nosotros
y nos alce por encima de la banalidad
de la vida de cada día.
Que él enriquezca y hermosee nuestra vida
con bondad y profunda fe,
porque él es nuestro Señor Resucitado,
ahora y por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Lleva a la perfección
lo que, con tu beneplácito,
Jesús ha comenzado en nosotros.
Que él nos muestre lo que tenemos que hacer,
que siga convirtiéndonos a sus actitudes
de paciente servicio y profundo amor.
Que él infunda su nueva vida en nosotros
cuando en la eucaristía
se siente a la mesa con nosotros,
sus discípulos de hoy.
Concédenoslo
por medio del mismo Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Jesús nos dice como a María Magdalena: Déjame, suéltame… No intentemos poseer a Jesús para nosotros solos, en exclusiva. Vayamos a nuestros hermanos y hermanas y compartamos con ellos a Jesús como el Señor de vida que nos alza por encima de nosotros mismos haciéndonos con él hombres y mujeres “para-los-demás”. Para poder lograr esto, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.
