PRIMERA SEMANA PASCUA MARTES

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

Y USTEDES, ¿A QUIÉN BUSCAN?2

Oración Colecta
Oh Dios de vida:
Profesamos nuestra fe en Jesús
y lo reconocemos como nuestro Señor y Salvador.
Haz que lo escuchemos
cuando nos anuncia su Buena Nueva de Salvación
como un mensaje de vida.
Que nosotros también sepamos oír su voz
cuando clama a nosotros
en los hermanos necesitados,
o cuando nos habla sencillamente
en hermanos que nos confidencian
sus alegrías y esperanzas, su fe y su amor.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22

R. (5b) En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
Sincera es la palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
El ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está de sus bondades.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían;
los salva de la muerte
y en épocas de hambre les da vida.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.
En el Señor está nuestra esperanza,
pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo.
Muéstrate bondadoso con nosotros,
puesto que en ti, Señor, hemos confiado.
R. En el Señor está nuestra esperanza. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio

Salmo 117, 24

R. Aleluya, aleluya.
Éste es el día del triunfo del Señor,
día de júbilo y de gozo.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Señor Jesús, Salvador y Dador de Vida, queremos ser una Iglesia que muestre al mundo tu Rostro de resurrección y de vida y que te reconozca y vaya a tu encuentro en tantas hermanas y hermanos nuestros que te buscan sin encontrarte. Por eso te decimos: R/Ayúdanos a buscarte y a verte en nuestra vida de cada día.

– No permanezcas como un extraño para nosotros. Haz que te veamos y te saquemos de la opresión en cuantos viven en situación de calle, o con adicciones, o migrando sin hogar en busca de mejor vida. Así te pedimos.
– No permanezcas como un extraño para nosotros. Haz que sepamos consolarte en los que, a pesar de tenerlo todo, sufren la desesperación del vacío porque todavía no te han visto. Así te pedimos.
– No permanezcas como un extraño para nosotros. Ayúdanos a derribar los prejuicios que nos impiden verte en lo que nos incomoda, en los que no queremos o nos lastiman. Así te pedimos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos signos de pan y vino
buscamos a Jesús, el Señor,
porque queremos encontrarlo
y hacernos muy cercanos a él
en nuestra vida de cada día.
Que él se haga cercano e íntimo a nosotros
y nos alce por encima de la banalidad
de la vida de cada día.
Que él enriquezca y hermosee nuestra vida
con bondad y profunda fe,
porque él es nuestro Señor Resucitado,
ahora y por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Lleva a la perfección
lo que, con tu beneplácito,
Jesús ha comenzado en nosotros.
Que él nos muestre lo que tenemos que hacer,
que siga convirtiéndonos a sus actitudes
de paciente servicio y profundo amor.
Que él infunda su nueva vida en nosotros
cuando en la eucaristía
se siente a la mesa con nosotros,
sus discípulos de hoy.
Concédenoslo
por medio del mismo Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Jesús nos dice como a María Magdalena: Déjame, suéltame… No intentemos poseer a Jesús para nosotros solos, en exclusiva. Vayamos a nuestros hermanos y hermanas y compartamos con ellos a Jesús como el Señor de vida que nos alza por encima de nosotros mismos haciéndonos con él hombres y mujeres “para-los-demás”. Para poder lograr esto, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

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