PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO LUNES

DISCÍPULOS HOY

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta                               

Señor Dios nuestro:
Tú nos invitas a nosotros,
discípulos hoy de tu Hijo,
a convertirnos totalmente al Evangelio
y a ayudar a extender tu Reino.
Danos corazones abiertos al Evangelio
y generosidad para compartirlo
con los hombres de nuestros días.
Te lo pedimos por medio de Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro,
que vive contigo y con el Espíritu Santo,
un solo Dios, por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 115, 12-13. 14-17. 18-19

(17a) Te ofreceré, Señor, un sacrificio.
¿Cómo le pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Levantaré el cáliz de salvación
e invocaré el nombre del Señor. R.
R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio.
Cumpliré mis promesas al Señor
ante todo su pueblo.
Le ofreceré con gratitud un sacrificio
e invocaré su nombre. R.
R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio.
Cumpliré mis promesas al Señor
ante todo su pueblo.
en medio de su templo santo,
que está en Jerusalén. R.
R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio.

Aclamación antes del Evangelio

Marcos 1, 15

Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor;
arrepiéntanse y crean en el Evangelio.
R. Aleluya

Oración de los Fieles

–      Por nuestra querida Iglesia, para que el Señor la ayude a continuar renovándose a sí misma, y de esta forma se mantenga caminando por los caminos del Evangelio. Y para que sus miembros vivan el mismo Evangelio como Buena Noticia de Salvación, roguemos al Señor.

–      Por los que dejan sus redes por seguir a Jesús, el Señor, para que vivan de tal manera el Evangelio que lo hagan visible y tangible a los hermanos, roguemos al Señor.

–      Por todos nosotros en nuestras comunidades, para que el Señor nos ayude a tomar en serio el Evangelio y a vivirlo unidos íntimamente con el Señor, roguemos al Señor.

Oración de las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos dones de pan y vino
ponemos nuestra mejor voluntad
para seguir a tu Hijo
adonde quiera que nos llame.
Que este nuestro encuentro aquí y ahora
con tu Hijo y con los hermanos
marque para nosotros un nuevo comienzo
de unidad y de amor leal,
para que la semilla de tu Reino
crezca entre nosotros,
por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Sabemos muy bien lo que tú puedes hacer
con gente débil y falible.
Con la fuerza de tu Hijo,
ayúdanos a hacer lo que sobrepase nuestras fuerzas:
ser tu pueblo
y ser para el mundo
la señal de que tú amas a todos y a cada uno
y que amistad y justicia
no son palabras huecas
ni para ti ni para nosotros.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: “Ésta es la hora. Arrepiéntanse y crean en la Buena Nueva, en el Evangelio. Vengan y síganme. Sean mis discípulos”. Jesús pronunció esas palabras hace ya mucho tiempo. Pero nos las repite a nosotros aquí y ahora. Ojalá sepamos escucharlas y acogerlas con ilusión y entrega, ayudados con la bendición del Señor. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

 

Scroll to Top