OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES

PIEDRAS VIVAS

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Dios santo,
a menudo convertimos
nuestros corazones
en lugares de orgullo y avaricia
y no en hogares de amor y bondad
en los que puedas sentirte
como en casa.
Destruye el templo del pecado en nosotros;
expulsa todo el mal de nuestros corazones
y haz de nosotros piedras vivas
de una comunidad en la que pueda
vivir y reinar tu Hijo, Jesucristo,
nuestro Señor vivo, por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Sir 44,1.9-13

La Primera Lectura alaba a los antepasados como personas buenas, conocidas por su nombre o desconocidas, cuyas vidas fueron fecundas, y que por ello perduran en la memoria de los pueblos y de Dios.

1

La historia

Voy a hacer el elogio de los hombres de bien,

de la serie de nuestros antepasados:

9

Otros no dejaron recuerdo, y acabaron al acabar su vida: fueron como si no hubieran sido, y lo mismo sus hijos tras ellos.

10

No así los hombres de bien: su esperanza no se acabó,

11

sus bienes perduran en su descendencia, su herencia pasa de hijos a nietos.

12

Sus hijos siguen fieles a la alianza, y también sus nietos, gracias a ellos.

13

Su recuerdo dura por siempre, su caridad no se olvidará.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Juan 15, 16

R. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
R. Aleluya.

Evangelio

Mc 11,11-26

En el evangelio de hoy se nos ofrecen dos imágenes potentes para un mismo mensaje: una higuera que no da higos y un templo ocupado por comerciantes. Jesús condena con la misma contundencia a la una y a los otros. Porque los que reciben la gracia reciben con ella la fecundidad de dar frutos, personalmente y en comunidad. No hay lugar en el templo de Dios que somos cada uno y que es la Iglesia para servir a otros dioses, al poder o al dinero. Es una elección.

11

Entró en Jerusalén y se dirigió al templo. Después de inspeccionarlo todo, como era tarde, volvió con los Doce a Betania.

12

 Maldice la higuera

Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre.

13

Al ver de lejos una higuera frondosa, se acercó para ver si encontraba algo; pero no encontró más que hojas, pues no era el tiempo de los higos. 

14

Entonces le dijo:
—Nunca jamás nadie coma frutos tuyos.
Los discípulos lo estaban escuchando.

15

 Purifica el Templo

Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo; volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas,

16

y no dejaba a nadie transportar objetos por el templo. 

17

Y les explicó:
—Está escrito: Mi casa será casa de oración para todas las naciones; en cambio ustedes la han convertido en cueva de asaltantes.

18

Lo oyeron los sumos sacerdotes y los letrados y buscaban la forma de acabar con él; pero le tenían miedo, porque toda la gente admiraba su enseñanza. 

19

Cuando anocheció, salió de la ciudad.

20

 La higuera seca

Por la mañana, pasando junto a la higuera, vieron que se había secado de raíz.

21

Pedro se acordó y le dijo:

—Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

22

Jesús le respondió:
—Tengan fe en Dios.

23

Les aseguro que si uno, sin dudar en su corazón, sino creyendo que se cumplirá lo que dice, manda a ese monte que se quite de ahí y se tire al mar, lo conseguirá. 

24

Por tanto les digo que, cuando oren pidiendo algo, crean que se les concederá, y así sucederá. 

25

Cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, y el Padre del cielo perdonará sus culpas. 

26

[[Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre del cielo los perdonará a ustedes.]]

Oración de los Fieles

– Para que la Iglesia se examine a sí misma con regularidad para servir mejor a Dios y al pueblo de Dios, y para que Dios la purifique y la haga más fiel al Evangelio, te rogamos.
– Para que limpiemos el templo de nuestro corazón pidiendo perdón al Señor por nuestros errores, te rogamos.
– Para que, como los buenos árboles frutales, demos fruto no sólo evitando el mal, sino haciendo obras de misericordia y de amor, te rogamos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre nuestro,
con el Pan de la Vida
y el vino de la alegría de sí mismo,
tu Hijo renovará la alianza con nosotros.
Haz que Jesús nos dé la voluntad
y el amor para ser fieles
a sus exigencias como él lo fue,
aunque eso significara la cruz.
Porque queremos darte
el verdadero culto con y por Jesucristo,
nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Dios fiel, nos has dado en esta Eucaristía
a tu Hijo, Jesucristo,
para mostrarnos lo que significa
la obediencia leal.
Haz que tu Hijo esté vivo en nosotros,
para que nuestra comunidad cristiana
sea el templo en el que él vive
y donde nos reúne como hermanos suyos.
Guárdanos de todo formalismo,
para que te adoremos con nuestra vida
y demos un fruto duradero.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

Bendición
Debemos adorar a Dios en espíritu y en verdad para que nuestra vida corresponda a lo que creemos y para que sirvamos a Dios y a los hombres. Que Dios todopoderoso los bendiga, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

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