JUEVES DESPUÉS DEL MIÉRCOLES DE CENIZA

Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

TIEMPO DE PENITENCIA

LA FIDELIDAD TRAE VIDA

Oración Colecta

Señor Dios nuestro:
Tú nos amas y nos invitas
a participar de tu propia vida y alegría,
por medio de una decisión profundamente personal.
Ayúdanos a elegirte a ti y a la vida
y a permanecer siempre fieles y leales
a esta opción fundamental,
por el poder de Jesucristo, tu Hijo,
que fue leal a ti y a nosotros,
ahora y por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6

R. (Sal 39, 5a) Dichoso el hombre que confiá en el Señor.
Dichoso el hombre que no se guía
por mundanos criterios,
que no anda en malos pasos
ni se burla del bueno,
que ama la ley de Dios
y se goza en cumplir sus mandamientos.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.
Es como un árbol plantado junto al rio.
que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita.
En todo tendrá éxito.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.
En cambio los malvados
serán como la paja barrida por el viento.
Porque el Señor protege el camino del justo
y al malo sus caminos acaban por perderlo.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Mateo 4, 17

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Arrepiéntanse, dice el Señor,
porque ya está cerca el Reino de los cielos.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Señor Dios nuestro, necesitamos de tu Palabra y de tu Eucaristía para volver a decirte sí cada día. Por esto te decimos: R/Queremos ser verdaderos discípulos tuyos.

Para que Dios nos dé cada día la fuerza y determinación necesarias para seguirlo, incluso cuando la opción entre el bien y el mal sea difícil, roguemos al Señor.
Por la Iglesia, nuevo Pueblo de Dios, para que tengamos la capacidad de discernir, y el coraje de aceptar, que el Evangelio es la única fuerza capaz de transformarnos y transformar el mundo, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios nuestro:
Jesús siguió el camino de la cruz
porque quiso ser leal a ti
al precio que fuera.
Que nosotros seamos también leales a él
y sepamos aceptar generosamente en la vida,
sin rebeldía ni desaliento,
las cruces que salen a nuestro encuentro.
Que Cristo nos dé esa fuerza ahora,
para que vivamos con él
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión

Señor Dios nuestro:
Con la fuerza de esta eucaristía,
regresamos ahora a nuestro trabajo
y a nuestros hermanos.
Ayúdanos a vivir nuestra fe de modo coherente
como Cristo quiere que la vivamos,
sin trampa ni regateo.
Que Cristo nos dé esta fuerza
para ser fieles y leales a su persona,
ahora y por los siglos de los hijos.

Bendición
Hermanos: Que Dios bendiga y dé su fortaleza a los que aceptan y ofrendan las dificultades de la vida y a cuantos pierden su vida por la causa de Jesús. Recibirán el ciento por uno: El reino de los cielos. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

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