DÉCIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
DIOS NOS RESTAURA
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro,
nos da miedo aceptarnos
a nosotros mismos como somos,
con nuestras debilidades
y, al mismo tiempo, con nuestra fuerza;
con nuestras cobardías y fracasos,
pero también con nuestros nuevos proyectos.
Oh Dios bondadoso, tócanos,
derríbanos a tierra si es necesario,
para que te descubramos
como fuente de vida, fortaleza
y constante resurrección,
por el poder de Jesucristo, tu Hijo,
que vive contigo y con nosotros
por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y el Señor le dirigió la palabra: –¿Qué haces aquí, Elías?
El Señor le dijo: –Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar! Vino un huracán tan violento, que descuajaba los montes y resquebrajaba las rocas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto.
Después del terremoto vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego se oyó una brisa tenue;
al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le decía: –¿Qué haces aquí, Elías?
Respondió: –Me consume el celo por el Señor, Dios Todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derribado tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo, y me buscan para matarme.
El Señor le dijo: –Vuelve por el mismo camino hacia el desierto de Damasco, y cuando llegues, unge rey de Siria a Jazael,
rey de Israel, a Jehú, hijo de Nimsí, y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, conságralo como profeta en lugar tuyo.
Evangelio
En el tiempo de Jesús un mandamiento condenaba el adulterio y cuando un hombre repudiaba a su mujer tenía que divorciarse. Jesús trasciende esta legalidad convocando a la fidelidad mutua, base de la unión matrimonial, que replica la fidelidad de Dios por su Pueblo.
Respecto al adulterio
Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
Pues yo les digo que quien mira a una mujer deseándola ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te lleva a pecar, sácatelo y tíralo lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que ser arrojado entero al infierno.
Y si tu mano derecha te lleva a pecar, córtatela y tírala lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que terminar entero en el infierno.
Respecto al divorcio
Se dijo: Quien repudie a su mujer que le dé acta de divorcio.
Pues yo les digo que quien repudia a su mujer –salvo en caso de concubinato– la induce a adulterio, y quien se case con una divorciada comete adulterio.
Oración de los Fieles
– Para que la Iglesia sea la señal viva del amor de Dios para con su pueblo por su preocupación por los más pobres entre nosotros, roguemos.
– Para que los jefes y líderes del mundo se ocupen seriamente del bienestar de los pueblos y les proporcionen paz, justicia y dignidad, roguemos.
– Para que nosotros aprendamos a aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, con todas nuestras faltas y debilidades, y a abandonarnos confiadamente en las manos de Dios, roguemos.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro, fuente de vida:
tu Hijo Jesús nos enseñó
a aceptar tu voluntad,
que es el mayor bien para nosotros.
Le pedimos que nos ayude
por su Pan y su Palabra
a perseverar,
a mantenernos firmes
en tu Amor y tu voluntad,
porque esa fue la manera cómo se entregó Jesucristo.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor, Dios de nuestra esperanza,
hemos aprendido de tu Hijo
y de sus discípulos
que la fe y la esperanza crecen en nosotros
cuando son probadas en la lucha y en el sufrimiento.
Oh Dios bondadoso,
que tu Espíritu Santo descienda sobre nosotros
como tormenta o como brisa;
y concédenos experimentarte a ti, Padre, tal como eres.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Bendición
Podríamos concluir esta celebración diciendo de nuevo: ¡El Señor está con ustedes! No olvidemos esto, especialmente cuando nuestra vida o la misión que el Señor nos encomienda se tornan difíciles. Dios está allí, y en él podemos confiar. Que Dios todopoderoso los bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
