DECIMOTERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES
LA DIGNIDAD DE LOS MARGINADOS
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu hijo Jesucristo se compadeció
de gente rechazada y expulsada por la sociedad
y los regeneró como seres humanos.
No nos permitas nunca juzgar a nadie
ni rechazarlos ni dejarlos fuera de nuestras comunidades.
Que dejemos el juicio solo para ti
porque solamente tú conoces
lo que está ocurriendo
en el corazón de los hombres.
Haznos afables y compasivos
por Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
Con duras palabras, Amós increpa a su pueblo porque sus rituales, su liturgia y sus celebraciones no tienen ningún valor, si no honran a Dios practicando justicia.
Busquen el bien, no el mal, y vivirán y estará realmente con ustedes el Señor, Dios Todopoderoso, como ustedes dicen.
Odien el mal, amen el bien, restablezcan en el tribunal la justicia: a ver si se apiada el Señor, Dios Todopoderoso, del resto de José.
Yo aborrezco y desprecio sus fiestas, me repugnan sus reuniones litúrgicas;
por muchos holocaustos y ofrendas que me traigan, no aceptaré ni miraré sus víctimas cebadas.
Retiren de mi presencia el ruido de los cantos, no quiero oír la música de la cítara;
que corra como el agua el derecho y la justicia como arroyo inagotable.
Salmo Responsorial
Salmo 49, 7. 8-9. 10-11. 12-13. 16b
R. (23b) Dios salva al que cumple su voluntad.
Israel, pueblo mío, escucha atento;
en contra tuya, yo, tu Dios, declaro: R.
R. Dios salva al que cumple su voluntad.
“No voy a reclamarte sacrificios,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Pero ya no aceptaré becerros de tu casa,
ni cabritos de tus rebaños. R.
R. Dios salva al que cumple su voluntad.
Pues todas las fieras de la selva son mías,
y hay miles de bestias en mis montes.
Conozco todos los pájaros del cielo
y es mío cuanto se mueve en los campos. R.
R. Dios salva al que cumple su voluntad.
Si yo estuviera hambriento,
nunca iría a decírtelo a ti, pues todo es mío.
¿O acaso yo como carne de toros
y bebe sangre de cabritos? R.
R. Dios salva al que cumple su voluntad.
¿Por qué citas mis preceptos
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú, que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos”? R.
R. Dios salva al que cumple su voluntad.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró
por medio del Evangelio,
para que fuéramos, en cierto modo,
primicias de sus creaturas.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús tiene compasión de los que, en su tiempo, se consideraban poseídos por el demonio. Los suyos los aborrecían y los excluían. Su poder liberador está obrando incluso en esas zonas oscuras, infernales, que parecen irreductibles y que solo puede desatar el poder del Señor.
Exorciza en Gadara
Al llegar a la otra orilla y entrar en territorio de Gadara, fueron a su encuentro dos endemoniados salidos de los sepulcros; eran tan violentos que nadie se atrevía a pasar por aquel camino.
De pronto se pusieron a gritar:
—¡Hijo de Dios!, ¿Qué tienes con nosotros? ¿Has venido antes de tiempo a atormentarnos?
A cierta distancia había una gran piara de cerdos pastando.
Los demonios le suplicaron:
—Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos.
Él les dijo:
—Vayan.
Ellos salieron y se metieron en los cerdos. La piara en masa se lanzó por un acantilado al lago y se ahogó en el agua.
Los pastores huyeron, llegaron al pueblo y contaron lo que había sucedido con los endemoniados.
Toda la población salió al encuentro de Jesús y al verlo le suplicaban que se fuera de su territorio.
Oración de los Fieles
– Por la Iglesia, que somos nosotros. Para que como Dios, cuidemos de los menos queridos y favorecidos, de forma que el Evangelio sea una Buena Noticia para ellos, oremos.
– Por los gobiernos y sus funcionarios. Para que no toleren ni promuevan favoritismos o discriminación de ninguna clase, sino que defiendan los derechos de los oprimidos y restauren su dignidad, oremos.
– Por aquellos considerados proscritos por la “respetable” sociedad. Para que nosotros no los juzguemos, sino que nuestra bondad, respeto y comprensión los ayude a integrarse en sus comunidades, oremos.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, Dios amoroso:
Tu Hijo Jesús murió
como un proscrito abandonado por su pueblo,
colgado de una cruz que nos salvó.
Que esta ofrenda de pan y vino exprese
que somos uno con Jesús
y que con él nosotros acogemos a los hermanos
como tú los acoges y quieres salvarlos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro:
Nos has permitido participar
en la mesa de tu Hijo,
unirnos a él en su alabanza
y acción de gracias a ti.
Por su poder queremos seguir
dándote honor y gracias
con toda nuestra vida
por medio de obras de justicia, amor
e infinita compasión por el pueblo
que se descorazona en su lucha
en las dificultades de la vida.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Bendición
“Que la justicia fluya como agua y la rectitud como un manantial que no se agota”. Si podemos ser justos y buenos, el Señor nos escuchará y aceptará nuestra ofrenda, porque entonces formará parte del sacrificio de Jesús. Que Dios todopoderoso los bendiga, el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo.
