DECIMOSEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES

LOS MANDAMIENTOS, CAMINO ALA LIBERTAD

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Señor, Dios todopoderoso,
a veces algunos perciben tus mandamientos
como un yugo duro de llevar,
y una limitación a su libertad.
Danos la gracia, Señor,
de percatarnos profundamente
de que tus mandatos son una fuerte salvaguarda
contra cualquier forma de esclavitud.
Por tus mandamientos, guárdanos libres
para saber respetar
los derechos de la gente a la libertad,
dondequiera que vivan,
y para llegar a ser para siempre tus fieles hijos e hijas
hechos libres por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro,
que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Éx 20,1-17

 “Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué... de la casa de la esclavitud”. Estas primeras palabras de los mandamientos subrayan el significado que el Antiguo Testamento dio a los mandamientos de Dios. Son los estatutos de fidelidad para nosotros, socios del Dios de la Alianza. Nadie puede pertenecer al pueblo libre de Dios sin ser fiel a estos principios fundamentales. Los mandamientos son el camino a la libertad. Su base es el amor, que nos hace fieles a Dios y a los hermanos.

1

Decálogo  

Dios pronunció las siguientes palabras:

2

 –Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud.

3

 »No tendrás otros dioses aparte de mí.

4

 No te harás una imagen, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua bajo tierra.

5

 No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo la culpa de los padres en los hijos, nietos y bisnietos cuando me aborrecen;

6

 pero actúo con lealtad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos.

7

 »No pronunciarás el Nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque el Señor no dejará sin castigo a quien pronuncie su Nombre en falso.

8

 »Fíjate en el sábado para santificarlo.

9

 Durante seis días trabaja y haz tus tareas,

10

 pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el emigrante que viva en tus ciudades.

11

 Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos, y el séptimo descansó; por eso el Señor bendijo el sábado y lo santificó.

12

 »Honra a tu padre y a tu madre; así prolongarás tu vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.

13

 »No matarás.

14

 »No cometerás adulterio.

15

 »No robarás.

16

 »No darás testimonio falso contra tu prójimo.

17

»No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su toro, ni su asno, ni nada que sea de él».

Evangelio

Mt 13,8-23

El evangelista Mateo interpreta para su comunidad, y aplica a su situación, el significado de la parábola del sembrador.

8

Otras cayeron en tierra fértil y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.

9

El que tenga oídos que escuche.

10

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
—¿Por qué les hablas contando parábolas?

11

Él les respondió:
—Porque a ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos, pero a ellos no se les concede.

12

Al que tiene le darán y le sobrará; al que no tiene le quitarán aun lo que tiene.

13

Por eso les hablo contando parábolas: porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden.

14

Se cumple en ellos aquella profecía de Isaías:
Por más que escuchen,
no comprenderán,
por más que miren, no verán.

15

Se ha endurecido
el corazón de este pueblo;
se han vuelto duros de oído,
se han tapado los ojos.
Que sus ojos no vean
ni sus oídos oigan,
ni su corazón entienda,
ni se conviertan
para que yo los sane.

16

Dichosos en cambio los ojos de ustedes porque ven y sus oídos porque oyen.

17

Les aseguro que muchos profetas y justos ansiaron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron, y escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon.

18

Explicación de la parábola del sembrador

Escuchen entonces la explicación de la parábola del sembrador.

19

Si uno escucha la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo sembrado en su corazón; ése es como lo sembrado junto al camino.

20

Lo sembrado en terreno pedregoso es el que escucha la palabra y la recibe enseguida con gozo;

21

pero no tiene raíz y es inconstante. Llega la tribulación o persecución por causa de la palabra e inmediatamente falla.

22

Lo sembrado entre espinas es el que escucha la palabra; pero las preocupaciones mundanas y la seducción de la riqueza la ahogan y no da fruto.

23

Lo sembrado en tierra fértil es el que escucha la palabra y la entiende. Ése da fruto: cien o sesenta o treinta.

Oración de los Fieles

– Para que los líderes de la Iglesia, y todo el Pueblo de Dios, tengamos el valor de hablar y actuar cuando las leyes de Dios, leyes de justicia y amor, son pisoteadas, roguemos al Señor.
– Para que los que no conocen a Dios sigan fielmente las leyes del mismo Dios inscritas en su conciencia y en su corazón, roguemos al Señor.
– Para que el mensaje del evangelio de Jesús y su vida sean nuestra pauta para buscar la voluntad de Dios, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro,
al dar su vida por sus amigos
tu Hijo Jesús nos mostró claramente
que el amor da profundidad y significado
a todas las leyes.
Ayúdanos a celebrar en esta eucaristía
nuestra relación de vida y amor
contigo y con todos los hermanos.
Danos el Espíritu de tu Hijo,
para que el amor hacia ti
no sea nunca pretexto para abandonar a los hermanos.
Para que, por el contrario, el amor al prójimo
nos lleve a entregarnos más que nunca a ti.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Por medio de Jesucristo, tu Hijo,
nos has liberado de toda alienación.
No permitas que convirtamos tus mandamientos
en instrumentos de opresión.
Haz que sean en nuestras vidas
caminos hacia la verdad y la fidelidad,
hacia la vida, la paz y la justicia,
hacia el servicio desinteresado,
para que entre nosotros la palabra “ley”
se traduzca y signifique siempre: “amor”,
pues tú eres amor,
ahora y por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Hemos oído hoy en la Escritura: “Yo soy el Señor su Dios que los sacó a ustedes de la casa de la esclavitud”. Dios nos ha hecho libres. Permanezcamos libres con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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