DECIMOSEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

PASANDO A TRAVÉS DE LAS AGUAS

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tú pasaste con tu pueblo escogido
a través de las aguas del mar
a una tierra de libertad;
Tú conduces a tu nuevo Pueblo, la Iglesia,
a través de las aguas bautismales
para que podamos pasar con Jesús, tu Hijo,
de la muerte a la Vida.
Haznos conscientes de que, para los judíos,
al igual que para nosotros,
este paso fue solamente un principio.
Permanece, Señor, a nuestro lado en el camino de la vida
para que sigamos creciendo en la libertad
de la fe, la esperanza y el amor,
por medio de quien gozosamente nos liberó:
Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Éx 14,21–15,1

Con un estilo épico, y sobreabundancia de detalles poéticos, los autores del libro del Éxodo ponen por escrito, siglos después de los mismos acontecimientos descritos, la convicción de que Dios mismo había salvado a su Pueblo. Las aguas del Mar Rojo se tragaron la esclavitud y señalaron el principio de la libertad. Las aguas separaron al Pueblo de Dios de los pueblos de los ídolos. Más tarde las aguas del Jordán permitirán al Pueblo, ya libre, entrar en su nueva patria.

21

 Moisés extendió la mano sobre el mar, el Señor hizo retirarse al mar con un fuerte viento del este que sopló toda la noche; el mar quedó seco y las aguas se dividieron en dos.

22

 Los israelitas entraron por el mar a pie, sin mojarse, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.

23

 Los egipcios, persiguiéndolos, entraron detrás de ellos por el mar, con los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.

24

 De madrugada, miró el Señor desde la columna de fuego y de nubes y desbarató al ejército egipcio.

25

Trabó las ruedas de los carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron:

–Huyamos de los israelitas, porque el Señor combate por ellos contra Egipto.

26

Pero Dios dijo a Moisés:

–Tiende tu mano sobre el mar, y las aguas se volverán contra los egipcios, sus carros y sus jinetes.

27

 Moisés tendió su mano sobre el mar: al despuntar el día el mar recobró su estado ordinario, cuando los egipcios trataron de huir, se toparon con las aguas, y el Señor arrojó a los egipcios en medio del mar.

28

 Las aguas, al reunirse, cubrieron carros, jinetes y todo el ejército del faraón que había entrado en el mar persiguiendo a Israel, y no escapó uno solo.

29

 Pero los israelitas pasaron por el mar a pie, sin mojarse, mientras las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.

30

 Aquel día el Señor libró a los israelitas de los egipcios, y los israelitas vieron los cadáveres de los egipcios a la orilla del mar.

31

 Los israelitas vieron la mano magnífica de Dios y lo que hizo a los egipcios. Así, Israel respetó al Señor y tuvo confianza en él y en Moisés, su servidor.

1

Canto de Moisés  

Entonces Moisés y los israelitas cantaron este canto al Señor: Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria,

Evangelio

Mt 12,46-50

El Nuevo Testamento usa el paso a través de aguas salvadoras para describir el Bautismo. Para el cristiano, el Bautismo es el principio de toda auténtica liberación, un pasar con Cristo de la esclavitud del pecado a una nueva vida en Dios.

46

La madre y los hermanos de Jesús

Todavía estaba hablando a la multitud, cuando se presentaron su madre y sus hermanos, que estaban afuera, deseosos de hablar con él.

47

[Uno le dijo:
—Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y desean hablar contigo.]

48

Él contestó al que se lo decía:
—¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?

49

Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo:
—¡Ahí están mi madre y mis hermanos!

50

Cualquiera que haga la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Oración de los Fieles

– Señor, condúcenos a tu pueblo de hoy, la Iglesia, la tierra donde nos sentimos liberados del mal, y llévanos a la Nueva Alianza de amor instaurada por Cristo Jesús. Te lo pedimos.
– Oh Dios, tú permaneces siempre fiel a nosotros. Por tu gracia, guárdanos fieles y leales a nuestras promesas bautismales. Te lo pedimos.
– Señor, acepta nuestro himno de alegría y alabanza, porque tú sigues protegiendo y guiando a tu Iglesia. Te lo pedimos.
– Señor, conduce a tu pueblo de hoy, la Iglesia, a la tierra donde nos sintamos liberados del mal, y a la Nueva Alianza de amor instaurada por Cristo Jesús. Te lo pedimos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
A través del Bautismo hemos llegado a ser
el cuerpo místico de tu Hijo Jesucristo.
Danos en la comunión el alimento de su Cuerpo,
para que seamos para siempre
cuerpo vivo de su comunidad en el amor.
Ya que nos hemos convertido
en hermanos y hermanas de Cristo,
únenos y haznos un pueblo
cuyos miembros elijamos libremente
caminar juntos de la mano
por el camino de la justicia y el amor.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Te damos gracias, Señor Dios nuestro,
por salvarnos y hacernos tu pueblo.
Continúa recordándonos
que tú no eres un espectador indiferente
–cuando desarrollamos esta tierra nuestra
y tomamos en las manos nuestro destino;
cuando crecemos en fraternidad
y trabajamos en serio por la paz–
sino que tú estás aquí, activo junto a nosotros,
inspirándonos y ayudándonos con tu mano bondadosa
a llevar a buen término todo eso tan bello,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Somos uno. Somos el cuerpo místico de Cristo. Pero ¿en qué medida estamos unidos realmente? Que el Espíritu de Dios nos una cada vez más profundamente. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

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