DECIMOSEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES
DANDO BUEN FRUTO
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
La actual renovación en la Iglesia
y los cambios en nuestro mundo
han hecho vacilar
muchas de nuestras certezas y seguridades;
y a veces no sabemos qué terreno pisamos.
Danos, Señor, una fe firme, una profunda confianza,
y la sabiduría de tu Espíritu.
Ayúdanos a mantener nuestro sentido crítico,
para que no corramos detrás de falsos profetas;
pero, aun así, que nos mantengamos abiertos
a toda renovación auténtica
que nos acerque más a ti
y nos ayude a dar buen fruto,
por Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
El hallazgo del Libro de la Ley en la Casa de Yahvé, y la evocación del enojo que causó en Dios que los antepasados lo ignoraran, mueve al Pueblo de Dios a escuchar su Palabra y a confirmar su Alianza.
El sumo sacerdote Jelcías, dijo al cronista Safán: –He encontrado en el templo el libro de la ley.
Entregó el libro a Safán, y éste lo leyó. Luego fue a dar cuenta al rey: –Tus siervos han juntado el dinero que había en el templo y se lo han entregado a los encargados de las obras.
Y le comunicó la noticia: –El sacerdote Jelcías me ha dado un libro. Safán lo leyó ante el rey,
y cuando el rey oyó el contenido del libro de la ley, se rasgó las vestiduras
y ordenó al sacerdote Jelcías; a Ajicán, hijo de Safán; a Acbor, hijo de Miqueas; al cronista Safán, y a Asaías, funcionario real:
–Vayan a consultar al Señor por mí y por el pueblo y por todo Judá a propósito de este libro que han encontrado; porque el Señor estará enfurecido contra nosotros, porque nuestros padres no obedecieron los mandatos de este libro cumpliendo lo prescrito en él.
El rey ordenó que se presentasen ante él todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.
Luego subió al templo, acompañado de todos los judíos y los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, chicos y grandes. El rey les leyó el libro de la alianza encontrado en el templo.
Después, de pie sobre el estrado, selló ante el Señor la alianza, comprometiéndose a seguirle y cumplir sus preceptos, normas y mandatos, con todo el corazón y con toda el alma, cumpliendo las cláusulas de la alianza escritas en aquel libro. El pueblo entero suscribió la alianza.
Evangelio
Todo árbol se conoce por su fruto. Las palabras de Jesús se dirigen a todos los que fomentan la división, la falsedad y la violencia, incluso cuando pretenden servir a una causa justa. Jesús nos invita a examinar los hechos antes de sacar conclusiones.
Todo árbol se conoce por su fruto
Cuídense de los falsos profetas que se acercan disfrazados de ovejas y, por dentro, son lobos rapaces.
Por sus frutos los reconocerán. ¿Se cosechan uvas de los espinos o higos de los cardos?
Un árbol sano da frutos buenos, un árbol enfermo da frutos malos.
Un árbol sano no puede dar frutos malos ni un árbol enfermo puede dar frutos buenos.
El árbol que no dé frutos buenos será cortado y echado al fuego.
Así pues, por sus frutos los reconocerán.
Oración de los Fieles
– Para que no tengamos miedo cuando encontremos dificultades, sino que nos mantengamos siempre confiando en Dios que nos ama y que quiere que seamos felices, oremos.
– Para que el Evangelio y la vida de Cristo sean nuestra guía en todas las opciones y decisiones con que nos enfrentemos, oremos.
– Que, con todo nuestro corazón, amemos al Señor, que ha sellado con nosotros una Alianza, uniéndonos consigo mismo y con los hermanos, oremos.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
En estos signos de pan y vino que te presentamos,
signos de comunión y de participación,
nos haces renovar nuestra Alianza,
sellada de una vez para siempre
en la sangre de tu Hijo.
Todo lo que te pedimos, Señor, es
que tu Hijo sea el vínculo vivo
entre tú y nosotros
y entre nosotros y los demás hermanos.
Entonces será fácil responder a tu amor
y dar sabroso y delicioso fruto,
en Cristo Jesús, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Por medio de tu Hijo,
que está en medio de nosotros,
ayúdanos a descubrir de nuevo
qué significa ser amado por ti.
Que todas nuestras vidas sean
un descubrimiento y una profundización
de las riquezas y capacidades
de nuestra fe, esperanza y amor,
para que demos frutos duraderos
de bondad y de justicia,
en respuesta a tu amor,
que permanece por los siglos de los siglos.
Bendición
El árbol que da buenos frutos es un árbol bueno. Que la savia del Evangelio de Jesús, su unión con nosotros y nuestra intimidad con él, corran sin cesar por nuestras venas. Así daremos frutos de justicia, misericordia y amor, con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo.
