DECIMOCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES
LA ALIANZA: LEY INTERIOR
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor, Dios de la Alianza:
En esta eucaristía de nuevo nos ofreces
tu comunión de vida y amor,
tu permanente amistad.
Oh Dios, ¡Qué bueno saber que somos amados
con un amor gracioso y gratuito
que nunca nos traiciona o abandona
y se regocija en nuestras alegrías!
Ilumina y purifica nuestros frágiles amores humanos,
para que logremos ser siempre tu pueblo
y tú seas nuestro Dios,
ahora y por los siglos de los siglos
Primera Lectura
Hoy leemos uno de los pasajes más alentadores del profeta Jeremías: Dios hará una nueva Alianza con la humanidad y escribirá su ley no en tablas de piedra sino en nuestros corazones. Ésta es la Alianza que Jesús hizo, nueva y definitiva, en la cruz. Éste es el pacto o Alianza que celebramos en esta eucaristía.
Miren que llegan días –oráculo del Señor– en que haré una alianza nueva con Israel y con Judá:
no será como la alianza que hice con sus padres cuando los agarré de la mano para sacarlos de Egipto; la alianza que ellos quebrantaron y yo mantuve –oráculo del Señor–;
así será la alianza que haré con Israel en aquel tiempo futuro –oráculo del Señor–: meteré mi ley en su pecho, la escribiré en su corazón, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo;
ya no tendrán que enseñarse unos a otros, mutuamente, diciendo: Tienes que conocer al Señor, porque todos, grandes y pequeños, me conocerán –oráculo del Señor–, porque yo perdono sus culpas y olvido sus pecados.
Evangelio
Con Pedro, reconocemos a Jesús en medio de nosotros como el Salvador, el Hijo del Dios vivo que nos ama.
Error: Libro o formato no reconocido: Mt16,13-23
Oración de los Fieles
– Para que seamos muy agradecidos a Dios porque permanece siempre fiel a la Alianza que hizo con nosotros, aun cuando nosotros hayamos sido infieles, roguemos al Señor.
– Para que seamos muy conscientes de que, en nombre de la Alianza, tenemos que ser también justos, compasivos y buenos para con nuestro prójimo, roguemos al Señor.
– Para que apreciemos profundamente el que Jesús renueve su Alianza de Amor con nosotros en cada celebración eucarística, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre nuestro:
En estos signos de pan y vino
celebramos la nueva y eterna Alianza
que tú has hecho con nosotros
por medio de tu Hijo Jesucristo.
Que él nos una a ti con un lazo
que nunca se pueda desatar,
y escriba en nuestros corazones su ley
de entregado y generoso Amor
para que gozosamente lo aclamemos
como nuestro Señor y Salvador,
a él, que vive y reina
por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Señor, Dios de Amor
siempre fiel y digno de fiar:
En esta eucaristía hemos experimentado
cómo tú eres un Dios de Amor siempre fiel.
Te pedimos que sepamos corresponderte
y cultivar lo mejor que hay en nosotros
para ofrecértelo a ti y a nuestros hermanos,
no por ley y obligación
sino gratuita y graciosamente,
para que todo lo que toquemos quede bendecido
y gozosamente te alabemos a ti, Padre nuestro,
por medio de Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Dios nos ha dicho hoy por el profeta Jeremías: “Yo escribiré mi ley en su corazón. Yo seré su Dios y ustedes serán mi Pueblo.” ¡Ojalá pudiéramos tener más presentes en nuestra mente estas lindas palabras y esta maravillosa realidad! Que la bendición del Dios de poder y de Amor, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, descienda sobre nosotros, su Pueblo, y permanezca para siempre.
