24 de Diciembre – Vigilia de Navidad

EL SEÑOR ESTÁ AQUÍ PARA HACERNOS LIBRES

Ciclo Litúrgico: A.B.C

Introducción

Oración Colecta
Señor, Dios de amor y de poder:
Tú cumpliste tu promesa para salvarnos
cuando Jesús, tu Hijo, se hizo uno de nosotros.
Ya no estamos por más tiempo en oscuridad,
porque tú designaste que la luz brillara sobre nosotros.
Tráenos ahora, como don, tu Salvación;
líbranos realmente de nuestros pecados;
que lleguemos a ser plenamente humanos con Jesús
y vayamos con él por tu camino de paz y de amor.
Que él sea nuestra fortaleza,
nuestro compañero constante en el camino,
para que, por medio de él,
y creciendo en su humanidad,
seamos tus hijas e hijos queridos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 89,2-3.4-5.27 y 29 :Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor

R.(cf 2a) Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos.
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Un juramento hice a David, mi servidor,
una alianza pacté con mi elegido:
‘Consolidaré tu dinastía para siempre
y afianzaré tu trono eternamente.’
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
El me podrá decir: ‘Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva’.
Yo jamás le retiraré mi amor,
ni violaré el juramento que le hice”.
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Sol refulgente de justicia y esplendor de la luz eterna,
ven a iluminar a los que yacen en las tinieblas
y en las sombras de la muerte.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Señor Jesús, pequeño niño que llegó a ser luz de los pueblos, vida de las naciones, te rogamos. R/Óyenos.

  • Por las veces que somos duros, inflexibles y exigentes para que nos haga a todos sensibles a los demás, tolerantes y compasivos, te rogamos.
  • Por los que, especialmente en estos días de Navidad, se sienten solos y con miedo a la vida, para que nosotros, hermanos y hermanas suyos en el Señor, les llevemos cariño, apoyo y ayuda eficaz, te rogamos.
  • Por los que sienten un hondo y deprimente vacío en sus vidas, para que puedan encontrarte y transformar sus vidas multiplicando tu amor en el servicio a los demás, te rogamos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre nuestro:
Nos unimos ahora a Jesús, tu Hijo,
en esta comida festiva del pan y del vino,
para que, cada vez más, seamos como él
y vivamos de la forma en que él vivió.
Que comience ahora ya una nueva era;
que su alimento y bebida nos hagan libres
para crear condiciones de paz entre nuestros hermanos,
para inyectar justicia y amor en nuestro mundo,
y para caminar juntos
por el camino que nos conduce a tu casa
donde gozaremos de una alegría sin fin.
Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre misericordioso:
Hemos escuchado la Palabra –la Buena Noticia– de tu Hijo
y te pedimos que sepamos realizarla hoy en nuestra vida.
No permitas que tengamos todavía miedo
de comprometernos y trabajar por tu bello sueño
de un nuevo cielo y una nueva tierra.
Que el Espíritu de tu Hijo esté vivo en nosotros;
que en todas partes haya luz en vez de tinieblas,
justicia y solidaridad en vez de opresión, discriminación y egoísmo,
amor en vez de odio y rencor.
Que tu Hijo viva y permanezca con nosotros
ahora y hasta que alcancemos, sanos y salvos,
tu casa del Reino.
Todo esto porque acogemos a Jesús como nuestro Señor y Salvador,
por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Bendito sea el Señor nuestro Dios, que nos muestra su misericordia y nos atrae a su Alianza de amor. ¡A él toda gloria y alabanza! Ustedes, y todos sus seres queridos, reciban con reverencia la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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