Hechos
Capítulo 1
hasta el día que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido.
Promesa del Espíritu Santo
Después de su pasión, se les había presentado vivo durante cuarenta días, dándoles muchas pruebas, mostrándose y hablando del reino de Dios.
Mientras comía con ellos, les encargó que no se alejaran de Jerusalén, sino que esperaran lo prometido por el Padre: la promesa que yo les he anunciado –les dijo–:
que Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados dentro de poco con Espíritu Santo.
Ascensión de Jesús(cfr. Lc 24,50-52)6Estando ya reunidos le preguntaban:—Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel?
Él les contestó:—No les toca a ustedes saber los tiempos y circunstancias que el Padre ha fijado con su propia autoridad.
Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre ustedes, y serán testigos míos en Jerusalén, Judea y Samaría y hasta el confín del mundo.
Dicho esto, los apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista.
Porque está escrito en el libro de los Salmos: Quede su morada despoblada sin que nadie la habite, y que su puesto lo ocupe otro.
Ahora bien, es necesario que uno de los que nos acompañaron mientras el Señor Jesús estaba entre nosotros,
desde el bautismo de Juan hasta que nos fue quitado, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección.
Designaron a dos: José, llamado Barsabás, apodado Justo, y Matías.
Después rezaron así:—Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, indícanos a cuál de los dos eliges
para ocupar el puesto de este ministerio apostólico, que Judas abandonó para marchar al lugar que le correspondía.
La suerte tocó a Matías y fue incorporado a los once apóstoles.
