Vocación de Ciro – Israel, siervo del Señor – Nuevo éxodo.

Ahora es el Señor quien habla por medio del profeta. Así como los asirios y babilonios habían sido instrumentos de Dios para castigar a su pueblo infiel, ahora, aunque aún sin nombrarlo, el Señor unge a Ciro con la misión de liberar a Israel (cfr. Is 44,28; 45,1). El rey persa se rebeló contra Babilonia y, tras una serie de victorias militares, entró victorioso en la ciudad sin encontrar oposición en 539 a. C. El año siguiente pronunció un edicto que permitió a los cautivos de Judea volver a sus tierras y reedificar el Templo de Jerusalén (cfr. 2 Cr 36,22-23).

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