Oráculo sobre Nínive, de Nahún. Nahún significa «el Señor consuela». Pero el profeta, más que un personaje consolado, es un «no-resignado», alguien que celebra la caída de Nínive. El tono del libro es muy optimista respecto a todos los pueblos sometidos bajo la bota imperial asiria, y es probable que haya suscitado muchos sueños e ilusiones de paz y tranquilidad en su pueblo. Sin embargo, mientras Asiria caía, Babilonia comenzaba a levantarse.
