Se trata de la restauración del pueblo (cfr. Ez 37). Un pueblo diezmado por la guerra y la deportación. Solo el Señor tiene el poder de renovar al pueblo pecador, vencer a sus enemigos y hacer que crezca de nuevo.
Se trata de la restauración del pueblo (cfr. Ez 37). Un pueblo diezmado por la guerra y la deportación. Solo el Señor tiene el poder de renovar al pueblo pecador, vencer a sus enemigos y hacer que crezca de nuevo.