a El arcángel Miguel es enviado para liberar a Israel de la persecución. Sigue una referencia explícita a la resurrección que precede al juicio: Así como la liberación del destierro tiene dos posibles resultados, el retorno a Jerusalén (Ez 37,12) o la muerte en el desierto (Ez 20,33-38), los “tiempos difíciles” (1) serán un crisol de purificación para “muchos” (2,10), pero aquellos que no acogen el mensaje de salvación serán condenados (cfr. 1 Tes 4,8). El desenlace de la historia y sus tiempos pertenecen a Dios. Los fieles que sufren persecución deben confiar en la soberanía de Dios sobre la historia humana. La muerte es un tiempo de descanso en la esperanza de la vida y el gozo eternos con Dios (13).
