Estos versos, que no figuran en las Biblias protestantes, son una adición en griego al texto arameo de esta sección. En la primera parte (24-45), los jóvenes reconocen que la situación angustiosa que viven se debe a los pecados y a la rebeldía del pueblo en contra del Señor y le suplican misericordia y salvación. En un segundo momento (52-90), después de experimentar el poder salvador de Dios, los tres muchachos invitan a toda la creación a unirse en alabanza al Dios de Israel (cfr. Sal 148).
