En una sociedad en decadencia, es posible encontrar todo tipo de trampas y artimañas que, en el fondo, constituyen la manera en que se amenaza y se atenta contra la vida y los bienes de las personas. Uno de esos síntomas de falta de respeto y amenaza contra la vida es, precisamente, la delación: delatar o denunciar a alguien con el propósito de hacerlo desapa-recer y, de ese modo, quedarse con sus bienes. Tampoco Israel estuvo exento de este flagelo; por eso, la corriente deuteronomista (D), preocupada por la justicia y la vida, establece esta ley que busca proteger la vida y evitar abusos en las denuncias y acusaciones.
