La intención del oráculo anterior era prevenir a Judá, a quien también podría pasarle lo mismo; sin embargo, no se dio por enterada; no escarmentó (2); entregada como estaba a toda clase de delitos y pecados, desde los príncipes y dirigentes hasta sus profetas y sacerdotes (3s). Como no escarmentaron (6s), ahora el Señor acusa y castiga a su pueblo como al resto (8).
