Las abluciones permiten el tránsito del ámbito profano al sagrado. A diferencia de los demás elementos incluidos para el culto en el Santuario, la fuente de bronce no es descrita ni se indican sus medidas; además, no se alude a ella en 38,29-31, donde se indica la cantidad de bronce obtenida por el pueblo, así como el destino que se le dio; por eso, muchos biblistas piensan que se trata de una adición tardía. La elaboración minuciosa del aceite manifiesta su carácter trascendente, pues sirve para consagrar todos los elementos de culto del Santuario, así como para la unción de Aarón y sus hijos. En las ceremonias antiguas de consagración, sólo Aarón o el sumo sacerdote era ungido con el aceite sagrado (29,7-9); aquí, la consagración también se extiende a los hijos de Aarón; por eso, muchos biblistas piensan que se trata de otra adición tardía.
