En el marco de una aparición del Señor a Abrahán, encontramos de nuevo la ratificación de la promesa de un hijo a Abrahán y a su esposa Sara. El número de veces que se ha repetido esta promesa y los contextos en los que se ha formulado nos indican la diversidad de tradiciones en torno a los orígenes de la descendencia abrahámica. Se explica, por tanto, que haya repeticiones y, a veces, incluso aparentes contradicciones. Nótese, por ejemplo, que en 17,17 se nos dice que Abrahán se ríe de la promesa de un hijo a su edad, mientras que en 18,12 es Sara quien se ríe.
