Ese tercio lo pasaré por fuego, lo purificaré como al oro, lo limpiaré como a la plata. Después me llamará y yo le contestaré; diré: Son mi pueblo, y ellos dirán: El Señor es mi Dios.
Ese tercio lo pasaré por fuego, lo purificaré como al oro, lo limpiaré como a la plata. Después me llamará y yo le contestaré; diré: Son mi pueblo, y ellos dirán: El Señor es mi Dios.