En el peligro invoqué al Señor pidiendo socorro a mi Dios; desde su templo escuchó mi clamor, mi grito de socorro llegó a él, a sus oídos.
En el peligro invoqué al Señor pidiendo socorro a mi Dios; desde su templo escuchó mi clamor, mi grito de socorro llegó a él, a sus oídos.