Los otros merecían quedarse sin luz, prisioneros de las tinieblas, por haber tenido recluidos a tus hijos, que iban a transmitir al mundo la luz incorruptible de tu ley.
Los otros merecían quedarse sin luz, prisioneros de las tinieblas, por haber tenido recluidos a tus hijos, que iban a transmitir al mundo la luz incorruptible de tu ley.