Sabiduría 19:3
En efecto, antes de terminar los funerales, llorando junto a las tumbas de los muertos, tramaron otro plan insensato, y a los que habían expulsado con súplicas, los perseguían como fugitivos.
En efecto, antes de terminar los funerales, llorando junto a las tumbas de los muertos, tramaron otro plan insensato, y a los que habían expulsado con súplicas, los perseguían como fugitivos.
que los dejarían marchar y los apurarían para que se fueran, pero luego, cambiando de parecer, los perseguirían.
Juicio del Mar Rojo Pero sobre los impíos descargó hasta el fin una ira despiadada, porque Dios ya sabía lo que iban a hacer:
Ante esto, el exterminador retrocedió atemorizado; una sola prueba de tu ira bastaba.
Pues en su vestidura de tela estaba el mundo entero, y el esplendor de los padres en las cuatro hileras de piedras talladas, y tu majestad en la diadema de su cabeza.
Cuando ya se amontonaban los cadáveres, unos encima de otros, se plantó en medio y atajó el golpe, cortándole el paso hacia los que aún vivían.
venció la indignación no a fuerza de músculos ni empuñando las armas, sino que rindió con la palabra al que traía el castigo, recordándole los pactos y promesas hechos a los padres.
porque un varón intachable se lanzó en su defensa, manejando las armas de su ministerio: la oración y el incienso expiatorio; hizo frente a la cólera y puso fin a la catástrofe, demostrando ser ministro tuyo;
Expiación También a los justos los alcanzó la prueba de la muerte y en el desierto tuvo lugar una gran matanza, pero no duró mucho la ira;
pues sus sueños turbulentos los habían prevenido, para que no perecieran sin conocer el motivo de su desgracia.