Sabiduría 2:23
Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo imagen de su propio ser;
no conocen los secretos de Dios, no esperan el premio de la virtud ni valoran el galardón de una vida intachable.
Lo someteremos a tormentos despiadados, para apreciar su paciencia y comprobar su resistencia;
si el justo ese es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo arrancará de las manos de sus enemigos.
nos considera de mala ley y se aparta de nuestras sendas como si contaminasen; proclama dichoso el final del justo y se gloría de tener por padre a Dios.