Genesis 4:12
Cuando cultives el campo, no te entregará su fertilidad. Andarás errante y vagando por el mundo.
Cuando cultives el campo, no te entregará su fertilidad. Andarás errante y vagando por el mundo.
Por eso te maldice esa tierra que se ha abierto para recibir la sangre de tu hermano que tu mano derramó.
Pero el Señor replicó: –¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
El Señor dijo a Caín: –¿Dónde está Abel, tu hermano? Contestó: –No sé, ¿soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?
Caín dijo a su hermano Abel: –Vamos al campo. Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín sobre su hermano Abel y lo mató.
Si obras bien, andarás con la cabeza levantada. Pero si obras mal, el pecado acecha a la puerta de tu casa para someterte, sin embargo tú puedes dominarlo.
También Abel presentó como ofrendas las primeras y mejores crías del rebaño. El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda