Mateo 8:14
Sana y exorciza en torno a la casa Entrando Jesús en casa de Pedro, vio a su suegra acostada con fiebre.
Sana y exorciza en torno a la casa Entrando Jesús en casa de Pedro, vio a su suegra acostada con fiebre.
Al centurión, Jesús le dijo: —Ve y que suceda como has creído. En aquel instante [su] muchacho quedó sano.
Mientras que los ciudadanos del reino serán expulsados a las tinieblas de fuera. Allí serán el llanto y el crujir de dientes.
Les digo que muchos vendrán de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
Al oírlo, Jesús se admiró y dijo a los que le seguían: —Les aseguro, que no he encontrado una fe semejante en ningún israelita.
También yo tengo un superior y soldados a mis órdenes. Si le digo a este que vaya, va; al otro que venga, viene; a mi sirviente que haga esto, y lo hace.
Pero el centurión le replicó: —Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta con que digas una palabra y mi muchacho quedará sano.
Sana al criado de un centurión Al entrar en Cafarnaún, un centurión se le acercó y le suplicó: