Mateo15:27
Ella replicó: —Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.
Ella replicó: —Es verdad, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.
Él no respondió una palabra. Se acercaron los discípulos y le suplicaron. —Señor, atiéndela, para que no siga gritando detrás de nosotros.
Una mujer cananea de la zona salió gritando: —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija es atormentada por un demonio.
Porque del corazón salen malas intenciones, asesinatos, adulterios, fornicación, robos, falso testimonio, blasfemia.