Sabiduría 7:13
La aprendí sin malicia, la comparto sin envidia y no me guardo sus riquezas;
Con ella me vinieron todos los bienes juntos, en sus manos había riquezas incontables;
la quise más que a la salud y la belleza y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso.
no la equiparé a la piedra más preciosa, porque todo el oro a su lado es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro;
Por eso supliqué y se me concedió la prudencia, invoqué y vino a mí el espíritu de Sabiduría.